lunes, 30 de septiembre de 2019

ABC:Encuentran un tesoro bizantino que sobrevivió a la furia de los hunos


Un equipo de arqueólogos búlgaros han localizado un tesoro de 56 monedas de oro y bronce datadas en la época del emperador Teodosio II (401-450) del Imperio Romano de Oriente, durante una excavación en la ciudad de Devnya, informó hoy a Efe el Ayuntamiento de la localidad.

De momento se han localizado 16 monedas de oro, casi todas con la efigie de Teodosio II, excepto una con la de su esposa, Elia Eudocia, y otra con la de Valentiniano III, primo del emperador. En el reverso de las monedas hay grabada una cruz cristiana. Además se encontraron otras 40 monedas de bronce.

«El hallazgo tuvo lugar durante los últimos cuatro días, cerca del hospital local, en un lugar que hasta ahora no ha sido explorado suficientemente», indicó un portavoz municipal.

Las monedas se localizaron durante una excavación arqueológica a pocos metros del Museo de los Mosaicos de esta ciudad, a unos 400 kilómetros de Sofía.

En esa misma zona se encontraron en 1929 unas 100.000 monedas de plata de la época de Marco Antonio. Desde el Ayuntamiento de la ciudad no se descarta que se produzcan más hallazgos parecidos en la zona.
El ataque de los hunos

«Suponemos que las monedas fueron escondidas durante un ataque contra la ciudad por parte de los hunos, que destruyeron Marcianópolis (el nombre clásico de Devnya) y este tesoro quedó enterrado hasta ahora», explicó a Efe Hristo Kuzov, jefe del equipo que ha encontrado el tesoro.

Las monedas de bronce eran las que se utilizaban en las transacciones cotidianas, mientras que las de oro se almacenaban en lugares especiales, ya que se destinaban a gastos importantes.

Los arqueólogos creen que las monedas, que fueron encontradas en una caja de cerámica, pertenecían a un militar de alto rango o a un comerciante rico.

Marcianópolis, nombrada así en el siglo II en honor de Marciana, hermana del emperador Trajano, fue un importante centro económico y religioso del Imperio Romano y, luego, del Bizantino.

sábado, 28 de septiembre de 2019

National Geographic:Los últimos tesoros fenicios de la costa murciana


Acaba de finalizar la quinta campaña internacional de arqueología submarina Mazarrón Fenicio, que ha tenido lugar en aguas de esta localidad murciana, con excelentes resultados: 160 piezas de entre los siglos VIII y VI a.C. y unos seiscientos restos de ánforas. Todo ello en una zona acotada de nueve metros cuadrados en el fondo norte de la isla Adentro, un islote que se alza cerca de la costa, en el puerto de Mazarrón, y cuyas aguas han proporcionado numerosos descubrimientos desde hace décadas.

La campaña arqueológica ha sido una iniciativa del Centro de Estudios de Próximo Oriente y la Antigüedad Tardía de la Universidad de Murcia, y ha estado bajo la dirección de los profesores Juan Pinedo y Helena Jiménez. Ambos han planteado la existencia en este lugar de un posible fondeadero de barcos fenicios, lo que constataría la presencia en la zona, durante al menos doscientos años, de este pueblo marinero procedente de las costas del actual Líbano. Este hecho haría de Mazarrón, según los investigadores, "una de las primeras colonizaciones fenicias de la península ibérica, junto a Cádiz y Málaga"

Un litoral rico en hallazgos

Hasta la fecha, la presencia fenicia en Mazarrón estaba atestiguada desde el siglo VII a.C. gracias a los hallazgos realizados en el yacimiento de la Punta de los Gavilanes –un reducido promontorio costero que separa las playas de La Reya y La Pava– y a los restos de dos navíos hallados en la playa de la Isla: el Mazarrón I, descubierto entre 1988 y 1989, que actualmente se expone en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática, en Cartagena, y el Mazarrón II, hallado en 1994 y que sigue bajo el mar, protegido con una cubierta o sarcófago de hierro. De hecho, el destino de este último navío está pendiente de un exhaustivo estudio que será llevado a cabo por expertos tanto del Ministerio de Cultura como de la Región de Murcia para decidir si para su conservación es mejor extraer la embarcación o seguir manteniéndola in situ.

El descubrimiento durante la reciente campaña de materiales datados un siglo antes, en el VIII a.C., incrementa la importancia del yacimiento, que los arqueólogos creen que debió de formar parte –incluso tal vez ser el núcleo– de la amplia red comercial fenicia que se extendió desde del estrecho de Gibraltar hasta Ibiza desde épocas muy tempranas.

En las campañas arqueológicas llevadas a cabo en 2017 y 2018 ya se pudo intuir la gran importancia de la zona debido a la riqueza de los hallazgos realizados, como un bello colgante de oro y unos huevos de avestruz profusamente decorados.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Se estudian nuevos restos de una calzada romana en el centro de Jaca


“Para lo que es la arqueología romana en Jaca son unos restos bastante sorprendentes. Suele ser una arqueología algo pobre y hemos encontrado lo que sería el suelo de una de las calles de la Jaca romana. No sabemos si es central o periférica, tenemos que situarla en el plano y ver sus dimensiones porque en algunos puntos tiene una anchura superior a 4 metros, lo que no es normal”. De esta forma valora los restos encontrados la arqueóloga Julia Justes, que sitúa la construcción de esta calzada en el siglo I y sospecha que fue usada hasta el siglo III o IV, “cuando por causas que no conocemos se abandonó”.

A finales de los años 80 aparecieron ya restos arqueológicos “de bastante entidad” en ese entorno. “Ahora podemos ser capaces de entender esos restos unidos a los que han aparecido en el entorno y estamos empezando a unir lo que era el urbanismo de la antigua ciudad.” De todas formas, sigue la duda de si esta calzada formaba parte de la ciudad central o periférica.

En casi todas las calles en las que hemos hecho seguimientos han aparecido restos de pequeña entidad, pero en este caso es un tramo bien trabajado y que se ve claramente que era una calle. A la arqueóloga le gustaría seguir recabando información pero “no podemos seguir buscando porque no podemos tirar la casa que hay encima.”

Ahora hay que documentar la cerámica que ha aparecido “porque nos informará de en qué momento se abandonó esa calle y, quizás, las causas. En estos momentos lo estamos encuadrando en el siglo III o IV. Se observan también reparaciones, lo que habla de un largo periodo de utilización, pero se abandonó y queremos saber por qué.”

Justes reconoce tanto al Ayuntamiento como a la empresa las facilidades para trabajar. “Esto no es normal, hay ayuntamientos que te ponen trabas”, señala. La obra sigue su curso tapando los restos para peatonalizarla.

jueves, 26 de septiembre de 2019

ABC:Los arqueólogos afirman que el cobre prueba la existencia y el esplendor del reino bíblico de Edom


De acuerdo con el Libro del Génesis (36:31), Edom fue el estado que existió «... antes de que cualquier rey israelita reinara», por lo que, según los textos sagrados el reino edomita se estableció con anterioridad al siglo X a. C. Sin embargo, los registros arqueológicos siempre han llevado a varias interpretaciones, que en ocasiones han resultado hasta contradictorias.

Ahora, una nueva investigación concluye que la Biblia tenía razón frente a los historiadores que mantienen que este estado centralizado solo existió mucho después.

Un equipo de científicos y arqueólogos, dirigido por Erez Ben-Yosef del Departamento de Arqueología y Culturas del Oriente Próximo Antiguo de TAU (Universidad de Tel Aviv), y Tom Levy de la Universidad de California, San Diego, ha analizado los montones de escorias que dejaron las minas de cobre, con gran relevancia en el sur de Jordania e Israel, en el desierto de Aravá. El metal, usado en la antigüedad para producir herramientas y armas, era el recurso más valioso en el Oriente Próximo.

Clave de la Edad del Hierro, la producción de cobre es un proceso complejo, que requiere diferentes etapas y niveles de experiencia. Los especialistas han descubierto indicios de que diferentes minas repartidas por la citada región lograron los mismos avances tecnológicos en las técnicas de fundición al mismo tiempo (siglo XI a. C., antes de la era de Salomón), por lo que es probable que todas ellas fueran administradas por una autoridad central.

Estos especialistas señalan que esa autoridad sólo podía ser la del estado de Edom, tal y como la Biblia establece. Según sus textos, los edomitas eran los descendientes de Esaú, hijo de Isaac y hermano de Jacob. La palabra «Edom» significa rojo en hebreo que podría tener que ver con que, según la tradición, Esau era pelirrojo, pero también por el color que caracteriza a los paisajes de esa tierra (como la ciudad jordana de Petra).
«Salto tecnológico»

Esa tonalidad también viene por los depósitos de cobre, que ha sido explotado en la región durante milenios y, en especial, cuando la zona estuvo bajo dominio egipcio. La campaña militar del faraón Shoshenq I (el «Shishak» bíblico) saqueó Jerusalén en el siglo X a. C. Sin embargo, de acuerdo con el periódico The Times, esta nueva investigación indica que la intervención de Egipto en la tierra de Edom no estuvo acompañada de destrucción. Antes al contrario, desencadenó un «salto tecnológico» que incluyó una producción y comercio de cobre más eficientes.

Los análisis de Ben-Yosef sobre la escoria de cobre, el desperdicio de la extracción de este metal por fundición, así lo indican, ya que muestran un claro descenso en la cantidad, lo que muestra que la producción se volvió más eficiente justo cuando los egipcios entraron en la región. «Los edomitas desarrollaron protocolos de trabajo precisos que les permitieron producir una gran cantidad de cobre con un mínimo de energía», ha señalado este especialista.

Este estudio apunta a que esa mejora fue introducida por Egipto: «Como consumidor de cobre importado, tenía un interés en racionalizar la industria. Parece que fueron un catalizador de innovaciones tecnológicas en toda la región», ha aseverado este investigador.

Los faraones se retiraron de Edom alrededor de 1140 a. C. Sin embargo, la fundición de cobre continuó, y este estudio, publicado en Plos One, continuó utilizando la tecnología egipcia después y gradualmente mejoraron su rendimiento.

Para sorpresa de los investigadores, esas mejoras se produjeron simultáneamente en todas partes de la región, incluidos los dos principales centros de producción, a 60 millas de distancia el uno del otro, en las minas de Timna y Faynan.

Esta sincronía sugiere que ya existía un cuerpo político general en la región en este momento. «Nuestros nuevos hallazgos contradicen la opinión de muchos arqueólogos de que el Aravá estaba poblado por una alianza suelta de tribus, y son consistentes con la historia bíblica de que aquí había un reino edomita», concluye el profesor Ben-Yosef. «Una floreciente industria del cobre en Aravá solo puede atribuirse a una política centralizada y jerárquica, y esto podría ajustarse a la descripción bíblica de Edom».
Controversia

Israel Finkelstein, profesor de arqueología de la Universidad de Tel Aviv que no formó parte del equipo, ha disputado algunas de las conclusiones de esta investigación. The Times recoge que este especialista insiste en que lo que está demostrado es que los residentes de Edom en ese momento eran nómadas, y solo se consolidaron en un reino mucho más tarde. Como estado aparece en los registros del imperio asirio alrededor del año 800 a. C.

martes, 24 de septiembre de 2019

Vestigios del paso de Roma por Ponteareas


Este nuevo hallazgo de unos aficionados a la arqueología -que los acaba de donar al Museo de Ponteareas-, ratifica que los romanos dejaron su impronta en estas tierras del Condado. Se trata de diferentes restos encontrados 'accidentalmente' en las inmediaciones del  Castro da Croa, en Ribadetea: varios restos de 'tégulas' romanas, un elemento lítico,  y un trozo  de un 'dolium', que han pasado a formar parte de la historia de Ponteareas y que se podrán admirar en el Museo municipal junto a otros restos que se muestran en diferentes vitrinas  que evidencian la convivencia de las culturas romanas y 'castrexas'. Influencia de los romanos en la vida castreña: un 'togado' de la época galaico-romana, profusión de monedas aparecidas, heredadas de la cultura romana; restos de objetos de vidrio, un 'dolium' para transportar vino y aceite o tejados de paja, son algunos ejemplos de estas culturas. Así, el concelleiro de Cultura, Fernando Groba,  agradece que los restos encontrados hayan sido donados al Museo para que todo el mundo los pueda disfrutar, y felicita a estos  aficionados a la arqueología por este acto de responsabilidad y por contribuir a la protección de patrimonio histórico. 

    El Museo de Ponteareas abrirá de nuevo al público una vez finalizadas las obras de eficiencia energética del edificio de la Biblioteca-museo, y la reorganización de instalaciones para una visita más atractiva. Tambien se pondrn en marcha distintas iniciativas para acercar el mundo de la arqueología a los ponteareanos y vecinos en general, para promover el patrimonio histórico como parte de la identidad de un pueblo.

ABC:La exposición de Tutankamón, la más visitada de la historia de Francia


La exposición «Tutankamón, el Tesoro del Faraón», ha cerrado sus puertas en París el domingo con un récord de visitantes. Se ha convertido en la muestra más visitada de Francia, después de recibir1,42 millones de asistentes.

En seis meses, 1.423.170 personas han acudido al Gran Salón de La Villette, en el noreste de la capital gala, para admirar 150 objetos encontrados en la tumba del joven faraón que reinó hace más de 3.300 años en Egipto.

Con aperturas hasta la media noche debido a la gran afluencia de público, esta exposición, curiosamente, le ha arrebatado el primer puesto a una anterior del rey del Antiguo Egipto, «Tutankamón y su tiempo» que se llevó a cabo también en París en 1967.

Según AFP, «Tutankamón, el Tesoro del Faraón» ha sido preparada por el Ministerio de Antigüedades de Egipto y la compañía IMG, en colaboración con el Museo del Louvre, que prestó para la muestra la estatua de Amón que protege a Tutankamón. Antes de la apertura, se ya se habían vendido 150.000 entradas «on line» en un sistema de reserva en internet.

Joyas de oro, grabados, esculturas, objetos rituales: la exposición contenía 150 objetos encontrados en 1922 en la tumba del joven faraón, 60 de los cuales viajaban por primera vez fuera de Egipto.

«Tutankamón, el Tesoro del Faraón» partió de El Cairo a Los Ángeles (con 700.000 visitantes) antes de mudarse a París. Tras su paso por Francia irá a Londres, donde se abrirá sus puertas el próximo mes de noviembre en la Galería Saatchi.

La muestra pasará a formar parte del Gran Museo Egipcio en El Cairo, junto con el fondo integral dedicado a Tutankamón. El éxito de la exposición en Francia da esperanza para la llegada de «millones de amantes de Egipto y su civilización para descubrir la esencia del tesoro de Tutankamón en El Cairo y visitar los museos y sitios maravillosos de Egipto», ha afirmado Khaled El-Anany, Ministro de Antigüedades

lunes, 23 de septiembre de 2019

ABC:Sale a la luz el acueducto romano de Caraca


Hay mucho de imaginación en la arqueología: uno desentierra el tramo de un acueducto en medio de un secarral y, si sabe, puede reconstruir los tiempos pretéritos en los que esa zanja llevaba litros y litros de agua que daban de beber a las miles de gentes que habitaban a pocos kilómetros de ese punto, en una ciudad que hubo de ser próspera, pero que hoy yace enterrada bajo polvo y tierra. Todo esto es imaginación, claro, pero imaginación científica: esa que levanta imperios sobre materia rota y registros escritos… Hay que tener mucho de eso, suponemos, para pasarse el ecuador de agosto limpiando y catalogando restos romanos bajo el sol de Driebes (Guadalajara), en jornadas que empiezan a las siete de la mañana y terminan a la una y media de la tarde, justo antes, pero no mucho, de que uno termine derretido. Algo así debe de ser la vocación.

«Agosto no es el mejor momento para esto, pero la mayoría de excavaciones las hacen profesores de universidad, y es cuando ellos tienen vacaciones y cuando hacen las convocatorias de subvenciones de la junta de comunidades», explica Javier Fernández, codirector del proyecto que está rescatando la antigua ciudad romana de Caraca. Junto a su equipo sacó a la luz el acueducto del lugar entre los días 12 y 23 del pasado mes de agosto y confirmó su pálpito: se utilizaba para el consumo humano, por lo que la urbe no era solo un lugar de paso, una «mansio», sino una ciudad de estatus municipal y unos 1.800 habitantes, según sus cuentas. Era, también, el nudo de comunicación entre Segóbriga y Complutum (actual Alcalá de Henares) y formaba parte de la vía espartaria, que llegaba hasta Cartago Nova.

A simple vista, no parece mucho más que un pequeño canal de piedra 0 en el suelo. Pero los ojos del arqueólogo ven una obra de ingeniería compleja, capaz de superar la difícil orografía del lugar para suministrar 114.000 litros al día a Caraca. «Es un acueducto de albañilería, hecho con el cemento armado de los romanos, mezclando cal, arena y piedra. Es un reto técnico bestial, porque tienen que mantener una inclinación constante a lo largo de tres kilómetros. Creemos que lo hicieron los mismos que el de Segóbriga, porque es prácticamente idéntico», apunta Fernández. ¿Y cuánto tardaron? «No lo sabemos, pero no mucho, porque era una necesidad primaria. Y hay que tener en cuenta que los romanos montaban un campamento para cuatro mil personas en unas horas...».

En algunos tramos del acueducto hay pequeñas piscinas donde solo cubre el tobillo. Son la clave del descubrimiento. «Son piscinas limarias, que ralentizan la velocidad del agua y la filtran para que salga limpia. Por ellas sabemos que era apta para el consumo de los ciudadanos», continúa. El agua la «robaban» del manantial Lucos, un topónimo probablemente derivado de «lucus», que significa «bosque sagrado». Aunque hoy, sobre este terreno árido y seco, cuesta adivinar el bosque y lo sagrado es otro tema… Quizás fuera muy diferente en la época de los Flavios, allá por el año 69 de nuestra era, que es cuando se supone que se construyó este invento.
Un trabajo de años

Este es el último hallazgo de un trabajo de años, que va rescatando poco a poco un pedazo de nuestro pasado remoto, romano. Ya en el siglo XVI se hablaba de la ubicación de Caraca, conocida, entre otras cosas, por los testimonios de Plutarco, que maldecía a los «bárbaros» del lugar por esconderse en sus cuevas y dificultar su conquista. Había gente, incluso, que pensaba que era Guadalajara. Pero no era así. «El gran salto científico es que antes de 2016 no se tenía claro dónde estaba. Ahora ya no hay ninguna duda de que estaba aquí, en Driebes. También hemos encontrado estructuras muy importantes, como un mercado o un foro», asevera.

Este equipo de arqueólogos ha preparado el acueducto para que sea visitable, pues está prevista la creación de una ruta senderista que pase por estos restos romanos, y que se llamará «Entre agua y esparto». Pero no es el último paso, ni mucho menos, porque este paisaje esconde mucha Historia. «En Caraca todo está por excavar. Ya hemos visto restos de estructuras muy importantes con el georradar. Y en el extrarradio habrá más estructuras, como las termas públicas. Es una labor de generaciones... Yo me moriré y mis hijos no lo verán terminado», sentencia Fernández. Eso, claro, también es vocación.