Mostrando entradas con la etiqueta cordoba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cordoba. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de febrero de 2019

Hallan una necrópolis romana con varios cuerpos en unas obras en Córdoba


Arqueólogos de la Junta de Andalucía han hallado una necrópolis romana de más de dos mil años, con varios cuerpos en un sorprendente estado de conservación, con motivo de unas obras en el Barrio de Sagunto, en Córdoba capital.

El jefe de Arqueología de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Alejandro Ibáñez, ha explicado a Efe que los arqueólogos ya lo tenían previsto, dado que ya se habían excavado varias zonas por ese barrio y se conocía la existencia de una necrópolis de época romana.

En este caso, han sido unas obras de la Empresa Municipal de Aguas (Emacsa), para la construcción de un colector en la calle Sagunto, las que han motivado el hallazgo de varios cuerpos, algunos de ellos en perfecto estado de conservación, como se puede apreciar en algunos de los vídeos que han grabado los vecinos de la zona y han difundido en redes sociales.

El arqueólogo ha detallado que los restos se están sacando con metodología arqueológica, de modo que se va excavando y cada resto que aparece se envuelve en papel de periódico para que se seque y se guarda, para después ser llevado a que se les haga el estudio antropológico.

“Los dos mil años no han pasado por ellos”, ha afirmado Ibáñez, que ha indicado que entre los cuerpos encontrados está el de un niño, y que, por el momento, no se ha hallado ningún ajuar o monedas, lo que lleva al arqueólogo a pensar que los cuerpos hallados eran personas “pobres”.

jueves, 21 de febrero de 2019

La Junta documenta una necrópolis romana en la obra de la calle Sagunto


Arqueólogos de la Junta de Andalucía han hallado una necrópolis romana de más de dos mil años, con varios cuerpos en un sorprendente estado de conservación, con motivo de las obras que está llevando a cabo Emacsa en la calle Sagunto de la capital. Estos nuevos hallazgos se suman a los que se localizaron a finales de enero, vestigios de muros de viviendas de época bajomedieval posiblemente de viviendas, y un pavimento de mortero de cal.

El jefe de Arqueología de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Alejandro Ibáñez, explicó ayer a Efe que los arqueólogos ya lo tenían previsto, dado que ya se habían excavado varias zonas por ese barrio y se conocía la existencia de una necrópolis de época romana. Las obras para la construcción de un colector en la calle Sagunto han motivado el hallazgo de varios cuerpos, algunos de ellos en perfecto estado de conservación, como se puede apreciar en algunos de los vídeos que han grabado los vecinos de la zona y han difundido en redes sociales.

El arqueólogo detalló que los restos se están sacando con metodología arqueológica, de modo que se va excavando y cada elemento que aparece se envuelve en papel de periódico para que se seque y se guarda, para después ser llevado a que se les haga el estudio antropológico.

«Los dos mil años no han pasado por ellos», afirma el arqueólogo Alejandro Ibáñez, que indicó asimismo que entre los cuerpos encontrados en la calle Sagunto está el de un niño, y que, por el momento, no se ha hallado ningún ajuar o monedas, lo que lleva al arqueólogo a pensar que los cuerpos hallados eran personas «pobres».

viernes, 8 de febrero de 2019

Incienso contra el olor a carne quemada: así eran los entierros romanos de Llanos del Pretorio


Justo enfrente de Puerta Gallegos y soportando el bullicio diario del Paseo de la Victoria, Córdoba cuenta con dos monumentos funerarios de época romana -tan sólo uno es visitable- muy alejado de los circuitos turísticos. Fueron descubiertos en 1993 durante la realización de unas catas arqueológicas pero la difusión y divulgación de uno de ellos, convertido en Centro de Interpretación del Mundo Funerario Romano, ha sido muy escueta. Tan sólo se utilizó en 2001 y se cerró al público hasta este miércoles, que ha sido reabierto para albergar la exposición La Arqueología Urbana como agente de creación de conocimiento y dinamización patrimonial: Sepulcretum de Llanos del Pretorio, que ahonda en las tradiciones, costumbres y rituales mortuorios de la época romana.

Los promotores de esta exposición el grupo Sísifo de la Universidad de Córdoba (UCO), el proyecto cultural Arqueología Somos Todos y el Ayuntamiento de Córdoba. Además de la exposición también han presentado el Congreso Internacional Rituales, costumbres funerarias y prácticas mágicas en Hispania y la segunda edición de las jornadas Arqueo Córdoba.

Las actividades que se desarrollan esta semana tienen que ver con el resultado de la investigación llevada a cabo por el Grupo Sísifo sobre los restos arqueológicos hallazgos en Llanos del Pretorio en 2016 y de la mano del arqueólogo Manuel Rubio. Tal y como ha explicado el catedrático de la UCO y director del proyecto, Desiderio Vaquerizo, en dicho proyecto participaron “muchas universidades andaluzas y el laboratorio de Paleoantropología de la Universidad de Valencia” y resultó ser “una vía funeraria en buen estado de conservación, con 15 recintos”.

En este sentido, las ponencias del congreso, que se desarrolla hasta ese jueves en Casa Árabe, van a tratar especialmente lo relacionado con Córdoba, aunque hay ponentes de Italia, Portugal e Inglaterra, si bien “se va a reforzar el tema cordobés”, ha valorado. En concreto, se van a presentar todos los resultados desde el punto de vista de la topografía, los monumentos, la antropología física, “cómo por primera vez se han podido excavar y estudiar las cremaciones y cómo se realizaron”, entre otros aspectos indicados por Vaquerizo, que ha avanzado que la intención es “abrir una línea de estudios sobre migraciones en la antigüedad y de estudios de genética” para “ver si la gente que habitó la Córdoba antigua era gente autóctona o procedía de otras zonas del Imperio Romano”.

Sobre la relación de la sociedad cordobesa con la muerte, Vaquerizo ha explicado que durante la época romana hubo “una actitud bastante normativa en relación con el resto del Imperio, donde Córdoba fue una ciudad romana cien por cien. No obstante, el catedrático ha puntualizado que “inicialmente hubo una presencia indígena” lo que explicaría, tal vez, que en Llanos del Pretorio se encontraran “la mayor parte de las urnas eran de cerámica local, urnas de tradición indígena, pero no se sabe si allí se enterraron indígenas o gente romana”. Aún así, “la forma de entender el rito y la topografía funeraria es de prototipo romano, incluso a la hora de entender el más allá y conformar los banquetes funerarios”, hecho que se recrea en la exposición que acoge el Centro de Interpretación del Mundo Funerario Romano

El vicerrector de Coordinación, Cultura y Comunicación de la UCO, Luis Medina, ha destacado la labor y la profesionalidad de los especialistas en esta materia con los que cuenta la Universidad. De ellos ha dicho que permiten que la arqueología se convierta “en una fuente de vasos comunicantes entre investigación investigación y distintas disciplinas de las humanidades y del conocimiento para conocer lo que fuimos y dar muchas respuestas a lo que se puede plantear en el futuro”.

La apuesta por esta exposición, según ha explicado Vaquerizo, está en revitalizar la abierta en 2001, complementada con información de los Llanos del Pretorio e intentar demostrar de nuevo que en la ciudad es posible crear una red de centros de interpretación que permitan desfocalizar el turismo y crear un discurso histórico sobre la ciudad”. Por ello cree que podría haber otros centros sobre el Foro Romano o la Córdoba Republicana o Emiral.

Por su parte, el primer teniente de alcalde y presidente del Instituto Municipal de Turismo (Imtur), Pedro García, ha aseverado que “la historia es la parte fundamental del ADN de la ciudad”, subrayando que todo el trabajo que se realiza a tal efecto por los distintos colectivos “sirve fundamentalmente para entender el presente y proyectar el futuro”. A su juicio, esta exposición “es una auténtica maravilla” ya que será bienvenida toda aquella iniciativa que permita ” desfocalizar, desatascar e intentar que los visitantes conozcan otras partes de la ciudad y visiten otros espacios del casco histórico”

En cuanto a las jornadas que se prolongan desde el viernes al domingo, Vaquerizo ha informado que “se dedican de forma monográfica al mundo funerario, con rutas, talleres y todo tipo de actividades y recreaciones históricas sobre dicho mundo” y junto al grupo de Mérida Ara Concordiae. En relación a la exposición, puede visitarse los viernes y los sábados de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00.

domingo, 11 de febrero de 2018

Ánforas con destino a Roma


El aceite de oliva vive uno de sus mejores momentos de expansión y cada vez son más las toneladas que se exportan desde Córdoba y, por ende, desde toda Andalucía a distintas partes del mundo cada año. Pero aunque ahora parezca que esta situación es nueva y que el sector oleícola es el sustento de gran parte de la economía cordobesa a lo largo de los últimos años, lo cierto es que las exportaciones desde esta parte del mundo del conocido como oro líquido comenzaron en la época romana. Claro, que ahora llevar aceite de oliva desde Córdoba a cualquier país del planeta es relativamente más fácil que en siglo I. Es evidente que, desde entonces, las condiciones para ello han cambiado de manera sustancial, pero las exportaciones del producto se mantienen y traspasan, eso si, nuevas fronteras.

Si ahora las ventas a países extranjeros se hace en contenedores especializados y se cumplen toda una serie de requisitos, hace dos mil años el único método de transporte del aceite eran las ánforas de barro, que se elaboraban en los correspondientes alfares, y que se levantaban en zonas cercanas a pasos fluviales. Una de estas zonas de la península ibérica es el paso por las provincias de Sevilla y Córdoba de los ríos Guadalquivir y Genil, donde se estima que hace más de dos mil años ya había más de un centenar de estos alfares romanos. Bajo este conocimiento, un grupo de trabajo de las universidades de Córdoba, Sevilla y Montepellier (Francia) trabajan en la excavación de estos espacios de trabajo romanos, en los que se hacían las ánforas para transportar el aceite de la Bética hasta la capital del Imperio Romano, es decir, hasta Roma.

Hace apenas dos semanas, una docena de investigadores y estudiantes de Arqueología de las citadas universidades comenzaron a trabajar en la excavación de uno de estos alfares, que se encuentra ubicado en la aldea de El Mohíno (Palma del Río); los investigadores trabajan en un área de 400 metros cuadrados, en los que de manera previa se había hecho una prospección geomagnética, es decir, que más o menos conocían con cierta exactitud con qué podían encontrarse. Enrique García es profesor de Arqueología de la Universidad de Sevilla y participa en este proyecto de investigación y destaca la importancia de estos espacios, además de su hallazgo. Recuerda que en el Imperio Romano el aceite de oliva se entregaba de manera gratuita a los ciudadanos y, además, se enviaba a los soldados que se encontraban en la zona del Rin y el Danubio (Alemania); que era la mayor parte de la frontera septentrional del Imperio Romano. El Estado, explica a el Día, "va organizando este sistema de abastecimiento del aceite. Así empiezan a surgir las almazaras y también las alfarerías para hacer los envases". El profesor añade que desde el siglo I y hasta el III del Imperio Romano "es la gran época en la que todo el Valle del Guadalquivir se llena de alfarerías y fue un periodo muy importante". Subraya también que aunque los investigadores conocen gran parte de estos alfares localizados en Andalucía, el número de los excavados hasta la fecha no llega siquiera al 10% del total. "Los conocemos mal porque hay pocos excavados", asegura.

No obstante, este arqueólogo sí que conoce las características comunes de este tipo de espacios de la época romana. A la espera de poder llegar a excavar gran parte de ellos, todos presentan tres áreas comunes: la de fabricación, la del horno -que es la parte más grande- y la de almacenamiento, en la que también había un espacio reservado para las piezas que se desechaban. Otro de los rasgos comunes de estos alfares de época romana era que utilizaba "una técnica muy similar" para su construcción y el aprovechamiento de restos de piezas. A ello, según García, se suma otro aspecto que, a su juicio, "es lo más interesante", ya que se trata de que cada una de estas alfarerías tenían un sello con el nombre del propietario.

Pero, ¿qué hacían en Roma con todas las ánforas de aceite de oliva que llegaban desde la Bética? Pues, según el arqueólogo, se tiraban, ya que no se podían reutilizar. Tal cantidad de restos de estas piezas y durante tantos años hizo que apareciese la colina Testaccio, un promontorio artificial al que también echaban cal. Ahora, además, hay un equipo de la Universidad de Barcelona excavando en este espacio y en el que aparecerán, a buen seguro, piezas que en su día viajaron desde Córdoba.

El director de la excavación es Iván González, natural de Fuente Palmera, que es doctorando en la Universidad de Montpellier. Es más, su tema de doctorado se centra en la industria alfarera en la época romana en el Valle del Guadalquivir. También él destaca la importancia de la excavación en El Mohíno y asegura que este tipo de talleres "fueron de los primeros que se hicieron" en el Imperio Romano. Por ello, añade, el proyecto intenta "averiguar la evolución del conjunto industrial al completo con las excavaciones".

Además de las universidades citadas, en el proyecto arqueológico -que se prolongará hasta 2019- también participan las instituciones académicas de Ginebra (Suiza), las francesas Toulouse, Burdeos y La Rochelle y son alrededor de una veintena las personas implicadas en su desarrollo.

sábado, 30 de diciembre de 2017

El Templo Romano será visitable por dentro en verano con una pasarela


El Templo Romano, restaurado este año, estará en obras en un mes y podrá ser recorrido por dentro a través de una pasarela en verano. Esas son las previsiones del presidente de la Gerencia de Urbanismo y responsable de Turismo en el Ayuntamiento, Pedro García, que ayer explicó los detalles del proyecto, junto a la arquitecta que ha trabajado en el mismo, Carmen Chacón, en el que también ha participado el jefe del servicio de Arqueología, Juan Murillo. Aunque falta que la junta de gobierno local dé el visto bueno a la adjudicación, paso que se espera mañana, ya hay una empresa que se perfila como adjudicataria, Arquepec. Una vez encargada la obra, la empresa dispondrá de un mes para presentar la documentación necesaria, por lo que García espera que en febrero estén iniciados los trabajos, que tienen un plazo de cinco meses y un presupuesto cercano a los 400.000 euros, rebajado en la adjudicación. Cuando el Templo Romano esté abierto, la visita se hará a tres niveles, el de la cimentación, desconocido hasta ahora, el de la plaza y el del pronaos (pórtico).

Carmen Chacón explicó que al nivel de la plaza se llegará mediante una pasarela y desde allí se vislumbrarán «los vestigios del ara o altar que existía» en ella, «así como las capas donde estaban depositaDas las lozas que todavía perviven y que se han restaurado». Después, a través de una escalera, se podrá acceder «al nivel existente entre las columnas, el del pronaos o espacio delantero del templo», desde donde «el visitante podrá percibir las dimensiones que pudo tener este edificio en sus tiempos originales», explica, así como «la cimentación de la cella, que es el rectángulo de sillería que se vislumbra desde Claudio Marcelo». Por último, el nivel de la cimentación pondrá al visitante en contacto con el centro de interpretación que se habilitará en la planta baja del Ayuntamiento.

El centro de interpretación está ligado al proyecto de remodelación de la planta baja del Ayuntamiento y parte del mismo se pagará con los fondos del Plan Turístico de Grandes Ciudades. La arquitecta explicó que el proyecto está acabado y a la espera de que los presupuestos, que se aprobarán hoy, estén en vigor.

El Ayuntamiento aún tiene que estudiar cómo se gestionarán las visitas al Templo Romano, que podrán empezar aunque el centro de interpretación no esté acabado. No obstante, la idea es ejecutar ambos proyectos en paralelo. El Ayuntamiento no se plantea de momento remodelar Claudio Marcelo, que en el video elaborado sobre el proyecto aparece como una calle peatonal.

viernes, 4 de agosto de 2017

Único en el Imperio Romano


Dicen los entendidos que el conjunto palatino de Cercadilla es único en su especie. Su diseño y sus espectaculares dimensiones, 400 metros de longitud por 200 metros de ancho (80.000 metros cuadrados), lo convierten en un espacio excepcional de los que se levantaron en el territorio ocupado por el Imperio Romano, lo que hasta la fecha ha hecho imposible poner de acuerdo a los investigadores sobre las funciones e incluso el origen del edificio. Según las fuentes que se consulten, los restos que se encuentran junto a las estaciones de Córdoba datan de finales del siglo III y son fruto de un encargo del emperador Maximiano Hercúleo o tiene carácter cristiano, se levantó a finales del siglo IV y fue un encargo del obispo Osio, un cordobés consejero del emperador Constantino I el Grande. que habría querido honrar así a San Acisclo. En cualquier caso, el complejo palatino se compone de una gran aula basilical, un pequeño conjunto termal, dos salas de banquetes, dos pequeñas aulas basilicales, dos salas poliabsidadas, un posible ninfeo y apartamentos imperiales. Desde el siglo VI, parte del antiguo palacio fue reutilizado como centro de culto cristiano y, a su alrededor, se concentraría una gran necrópolis cristiana y más tarde, un arrabal islámico.

El año pasado se cumplieron 25 años de los primeros hallazgos visibles del yacimiento, localizados a raíz de los movimientos de tierra que se llevaron a cabo para el soterramiento del ferrocarril y la construcción de la nueva estación de trenes, que trajo hasta Córdoba el AVE con motivo de la Exposición universal del 92. Las prisas por terminar destruyeron parte importante de la superficie. Pese a todo, en 1992 se extrajo la cisterna del cuerpo de servicio del palacio, que se encuentra en los jardines del Paseo de Córdoba. También se lograron rescatar de la masacre restos del acueducto y de casas califales que se encuentran expuestos en los sótanos y en el patio de la estación de autobuses. En 2005, la Consejería de Cultura abrió por primera vez el yacimiento al público con visitas guiadas, pero volvió a cerrarse diez años después, en el año 2015.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Reanudan la excavación de las termas romanas


Los trabajos de excavación en el complejo termal de Torreparedones se han reiniciado estos días con los peones del plan municipal de solidaridad del Ayuntamiento de Baena. Este verano el curso de arqueología estuvo centrado en estas termas romanas, compuestas por tres grandes salas delimitadas por potentes muros de mampostería trabada con mortero con pavimentos de opus tessellatum y de opus signinum. En total se han excavado hasta la fecha unos 250 metros, pero está pendiente de resolverse aún la documentación completa de los pavimentos de las tres salas, el acceso a la sala fría y también la existencia del espacio destinado a hacer ejercicio físico. El arqueólogo municipal, José Antonio Morena, recuerda que estos son los terceros baños que se han documentado en Torreparedones. 

jueves, 27 de octubre de 2016

Arrancan las obras de restauración del Templo Romano de Córdoba


Las columnas del Templo Romano forman parte inseparable del magnífico paisaje urbano de la ciudad de Córdoba. A pesar de formar parte de los circuitos habituales, son pocos los turistas que no pasan en alguna ocasión durante su visita a la ciudad califal bajo los capitales corintios de este hermoso edificio romano. Incluso los modernos habitantes del templo, una colonia de gatos callejeros, han pasado a ser una atracción más que los turistas y los cordobeses contemplan con agrado. Las últimas investigaciones apuntan a que este hermoso templo pudo haber estado consagrado a los emperadores Tito y Vespasiano, un gesto de respeto de los habitantes de la antigua Colonia Patricia hacia la dinastía que llegó al poder en el año 68 d.C. tras la caída de Nerón.

Con el objetivo de restaurar los restos del templo y dotar a la estructura de un centro de interpretación, el ayuntamiento de Córdoba ha iniciado un proyecto que durará seis meses y que tendrá al Templo Romano de Córdoba rodeado de andamios y grúas. Una vez finalicen las obras, el templo contará con una plataforma sobre la que los visitantes podrán pasear a la misma altura que lo hacían los romanos que conocieron el edificio en todo su esplendor. Además, se colocarán en su lugar diversos restos del friso y el arquitrabe que habían quedado deteriorados por el paso de los siglos. Las columnas corintias que son signo de identidad de este monumento serán limpiadas y restauradas para devolverles su belleza marmórea. Además de todo esto, se construirá un centro de interpretación subterráneo que estará comunicado con el recinto del templo, y que albergará paneles explicativos y expositores con los restos más delicados que no se puedan reintegrar en el cuerpo del templo. El proyecto de construir un centro de interpretación existe desde los años sesenta, pero sólo ha podido ponerse en marcha ahora debido a problemas de presupuesto.

El último paso del proyecto, y sin duda el que ofrecerá unos resultados más espectaculares, es la digitalización en 3D de las piezas más importantes de este recinto arqueológico. Tal y como están haciendo en numerosas instituciones, los responsables del Templo Romano de Córdoba se suman de este modo al uso de las nuevas tecnologías para digitalizar parte de su patrimonio, una decisión que ayudará a divulgar el conocimiento de este monumento y facilitará la labor de los investigadores.

miércoles, 10 de agosto de 2016

ABC:Los gladiadores de Hispania se formaban en Corduba


A nadie se le escapa que Corduba tuvo un gran peso específico en la antigua Roma, hasta el punto de que la Colonia Patricia trató de ser un calco de la Urbe en todos los sentidos: desde el estilo de vida, hasta las modas que llegaban casi de inmediato, el nivel de vida de sus habitantes y, por supuesto, las diversiones.

Eso era algo que se sospechaba desde el punto de vista arqueológico desde hace más de 14 años, puesto que todo apuntaba a que la vieja Córdoba romana contaba con los tres grandes edificios de espectáculos propios de la capital itálica: teatro, circo y anfiteatro. En éste último se llevaban a cabo los espectáculos sangrientos que eran muy del gusto de la romanidad y allí se llegaron a celebrar fastuosos juegos gladiatorios y carreras con un coste nada desdeñable de 400.000 sestercios.

Epígrafes funerarios
Pues bien, su localización arqueológica en el vicus occidental de la ciudad sirvió para dar sentido a la importante colección de epígrafes funerarios de gladiadores que se fueron documentado en el siglo XX en las calles adyacentes a ese edificio. Son una quincena de estelas que suponen el 80% de los conocidos en Hispania y convierten a la Colonia Patricia en la ciudad romana con más ejemplos de este tipo de todo el Imperio, tras la propia Roma.

Se trata de dedicatorias que supuestamente pertenecen a figuras destacadas de la lucha de gladiadores, con fervientes seguidores entre el público (del estilo con lo que hoy ocurre con Messi, Ronaldo o Koke en el fútbol) y que llegaron a tener la suficiente solvencia como para costearse una estela, y eso sólo puede indicar que formaban parte de un equipo o ludus de prestigio. También los había que se lo costeaban otros familiares de sangre o sus compañeros de oficio, que formaban la familia gladiatoria.

Todo ellos ha llevado a pensar que la antigua Córdoba romana bien podría haber acogido la única escuela de gladiadores (ludus Hispanicus) de la que, hasta la fecha, se tienen noticias en Hispania, según se desprende de un estudio elaborado en 2010 por los profesores de la UCO y arqueólogos Desiderio Vaquerizo y Juan Francisco Murillo, al que ha tenido acceso este periódico.

No en balde, esa escuela mencionada en documentos de la época, se pensó en principio que estaba ubicada en Tarraco, pero la cantidad de epígrafes aparecidos en Córdoba (que actualmente se encuentran almacenados en el Silo) refuerzan la sede cordobesa, amén de que en la ciudad trabajó un doctor retiariorum (un maestro en el arte de la lucha con red) de nombre Cursor.

Por cierto que si alguien tiene curiosidad, la media de vida de los gladiadores cordobeses, de procedencias muy variadas y diversas, se quedaba en los 27 años.

jueves, 4 de agosto de 2016

“En Córdoba contamos con una de las colecciones a nivel arqueológico mejores, no solamente de España, sino de Europa”


Dolores Baena espera que, si no este año, el próximo 2017, año en que el Museo Arqueológico de Córdoba que dirige celebra el 150 aniversario de su fundación, puedan comenzar las ansiadas y largamente esperadas obras del Palacio de los Páez de Castillejo, donde se ubicará la colección permanente del centro museístico. Mientras tanto, Baena y su equipo no cejan en su empeño de acercar el Museo a la ciudadanía.

Estamos en el edificio de ampliación del Museo, que es la que está abierta al público actualmente. ¿Para cuándo la rehabilitación de la parte antigua?

El proyecto era quedarnos en este lugar sin irnos a otras zonas, porque nuestra filosofía es que el Museo es imagen de la propia ciudad. Es un valor muy importante estar dentro del Casco Histórico por lo que representa y por el reflejo que tiene en el propio Museo. Ésa era una de las premisas, quedarnos aquí. Otra de las premisas era tratar de no cerrar nunca al público, cosa que hemos conseguido hasta ahora, con mucho esfuerzo, con mucho trabajo, que hay que agradacérselo a todo el equipo del Museo. La tercera cuestión era dividirlo en dos fases, precisamente para no cerrar nunca al público. Una era la construcción de este edificio, que es el de ampliación en unos solares que estaban ya comprados desde los años 70, al lado de la sede del Museo. Aquí lo que hemos hecho es un programa de necesidades que no podíamos cubrir en el edificio antiguo, espacios de atención al público, una biblioteca, un gran taller de restauración, un laboratorio y sala de exposiciones temporales, las que ahora mismo acogen la exposición permanente hasta que se rehabilite el Palacio.

En el futuro, entonces, ¿la exposición permanente volverá al edificio antiguo, al Palacio?

Sí. Mientras, diseñamos una exposición temática que se llama Córdoba encuentro de culturas, que refleja todo eso que queremos contar en el Museo: El mestizaje, las migraciones, las diferentes culturas que han venido a este territorio y que esa mezcla ha hecho que seamos como somos, y que a través de las piezas del Museo podemos explicar por qué vivimos como vivimos, las costumbres que tenemos o incluso las fiestas que celebramos. Eso es un poco lo que contamos no sólo en la exposición, sino en la investigación, en la que estamos incardinando temas de género, sobre la recuperación de la memoria de las mujeres que entendemos que no ha estado suficientemente bien reflejada. Y lo volcamos en las actividades y en la difusión hacia el público, siempre buscando esa premisa, que desde un punto de vista científico, desde una base muy seria de investigación lo que vamos a trasladarle al público es por qué somos como somos y por qué vivimos como vivimos. Hacer del Museo un centro de cultura, relacionarlo con todos los ámbitos de la cultura y con otras cuestiones como puede ser el deporte, la medicina o la ingeniería, todo eso se puede conocer a través del Museo.

Ha habido un cambio de filosofía de atención al usuario, que ya no es un mero espectador.

Lo que nos planteamos es que si no podíamos cambiar la museografía, la forma en que está expuesta, porque era una exposición antigua, cambiaríamos la manera de difundirlo, de transmitirlo a la gente. Nos llegan muchas aportaciones de la gente que viene y agradecemos tanto las felicitaciones como las críticas constructivas que nos ayudan a cambiar. Hemos intentado, y creo que lo estamos logrando, que la ciudadanía sienta el Museo como algo suyo, porque, al fin y al cabo, somos un servicio público y partimos del patrimonio, que es de todos. Buscamos que se venga al Museo para muchas cosas diferentes, no sólo a conocer la exposición, y venir muchas veces, y eso se hace diversificando las actividades, organizando unas generales y otras concretas por grupos de edades o por intereses de determinados grupos. De esta manera, tenemos un público muy variado y diverso, y notamos que los ciudadanos cordobeses repiten, y repiten en las actividades y eso se ve. Por otra parte, hemos fijado una serie de programas que tratamos de mantenerlos constantes, como son La pieza del mes, Los miércoles en el museo, el Concurso de relatos o los talleres para los niños. Y eso procuramos que sea fijo a lo largo de los años, aunque cambien los contenidos, pero que siempre haya una referencia. Voltaire decía que si quieres aburrir a alguien cuéntalo todo, por eso nuestras actividades se centran en temas concretos, en algo que sea reconocible para el público, que tengan cercano. Por ejemplo, en diciembre hablamos de las Saturnales, que son las fiestas que dieron lugar a nuestra Navidad o les hemos hablado del músico Ziryab, que es conocido como artista, pero que tuvo mucho que ver en nuestras costumbres a la hora de comer un primer plato, un segundo de proteínas, de carne o pescado, y un postre. Hemos tenido de todo, teatro, danza, intervenciones de arte contemporáneo, títeres. También unas actividades basadas en la carrera tecnológica. Nos gusta explicar que tallar un sílex en el Paleolítico tecnológicamente es más complejo que fabricar ahora un móvil, hablamos de los transportes, de las cuestiones económicas, de ese gran valor que tenemos, ese oro líquido que es el aceite de oliva... De muchas costumbres.

Entre las muchas actividades que se desarrollan en el museo destacan las destinadas a los niños. ¿Están educando a los futuros visitantes?

Nos interesa mucho el segmento infantil a modo de visitante por lo que llega a las familias a través de los niños. Nos gusta hablar de actividades familiares. También tenemos actividades y talleres para grupos escolares que continuamente a lo largo del año estamos haciendo. Intentamos tratar temas concretos que tengan que ver con nuestra realidad actual o con nuestras costumbres, nuestras fiestas, nuestra manera de ser y explicarle a los niños de dónde vienen de una manera lúdica y divertida y que ellos puedan llevarse siempre un recuerdo del Museo a través de actividades manuales que realizan. También hemos investigado en temas de análisis de públicos. Escuchar al público, al usuario, al visitante es muy importante, escuchar a los niños, de ahí han salido actividades muy curiosa como Por qué las estatuas romanas no tienen cabeza, una actividad que hicimos hace muchos años que luego se convirtió en un audiovisual que se puede ver en la exposición permanente (y que surgió de la curiosidad de sus hijos por saber por qué las estatuas no tienen cabeza). Los arqueólogos sabemos por qué, pero no nos planteamos esas preguntas que se plantea la gente y eso hay que escucharlo.

Y todo eso basado en el inmenso patrimonio que tiene el Museo.

Basado, en todo en nuestro patrimonio, pero también en una investigación científica muy fundada y muy seria, porque nosotros no explicamos cualquier cosa, aunque pueda parecerlo, cuando nosotros hablamos en un lenguaje asequible es porque detrás hay una fuerte labor de investigación científica.

Hablando de investigación, ha mencionado que uno de sus objetivos era mantener la actividad investigadora.

Tenemos una alta asistencia de investigadores de todo el mundo, que vienen porque contamos con unas de las colecciones a nivel arqueológico mejores, no solamente de España, sino de Europa. Y, además, nosotros salimos fuera, en el sentido de que llevamos muchos años participando en exposiciones temporales tanto a nivel nacional como internacional, y hemos estado en Europa, en el Norte de África o en Estados Unidos. De esta forma, no solamente el Museo, sino la propia Córdoba se posiciona en el mundo como uno de los valores, a través de su patrimonio arqueológico, más fuertes que tiene el Sur de la Península Ibérica.

El Museo cuenta con numerosos e importantes fondos. ¿Se siguen ampliando?

Los fondos, a lo largo de la historia del Museo, han ingresado de muy diversas formas. Hay que tener en cuenta que el Museo se crea en 1867. Nos regimos por la legislación de patrimonio arqueológico, éste es un Museo de titularidad estatal gestionado por la comunidad autónoma, el grueso del material arqueológico que ingresa aquí procede de las intervenciones arqueológicas legalmente autorizadas y luego tenemos ingresos de intervenciones de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Los bienes arqueológicos son demaniales, de la comunidad, de todos, y no se puede comerciar con ellos, es ilegal, y mucho más destruir un yacimiento. No quiere decir que no exista un comercio legal que es de colecciones legalmente reconocidas antes de la Ley de Patrimonio Histórico Español. También, por parte del Estado como de la comunidad autónoma, en contadas ocasiones se adquieren determinadas piezas que sean de importancia. La última que se adquirió por la Junta de Andalucía fue la escultura Thoracatha procedente del área del Foro Romano, que pertenecía a una colección legal.

En las últimas décadas han proliferado los museos locales. ¿Qué opinión le merecen?

Córdoba en ese tema es pionera. Somos la provincia que cuenta con más museos. Pero, además, es pionera, porque tiene una singularidad, y es que cuenta con la Asociación de Museos Locales más antigua que conocemos en España. Ese movimiento, esa asociación, le ha dado también un gran empuje, y hay que reconocérselo, a esta red de museos locales. El Museo Arqueológico de Córdoba tiene una relación muy estrecha con esos otros museos. Siempre la hemos tenido y se trata de una relación de colaboración recíproca. Cuando en esos museos requieren alguna pieza en depósito o en préstamos para exposición temporal, se presta. Tenemos depósitos en los museos locales.

¿La población es más consciente ahora del valor de ese patrimonio?

Sí, sin duda. Creo que somos todos más conscientes por dos motivos, primero por la difusión y por la importancia real que se le ha dado a hacerle llegar a la ciudadanía que esto es algo de todos y lo que significa. Y, en segundo lugar, porque existen unos mecanismos de control y unas normas mucho más difícil de saltar. Aunque no hemos llegado al nivel óptimo, yo llevo muchísimo tiempo trabajando en este campo, yo empecé trabajando en las excavaciones de urgencia, dirigía excavaciones en los solares de Córdoba y puedo decir que la cosa ha cambiado muchísimo para mejor. ¿Que hay que avanzar? Por supuesto, ¿que se siguen produciendo problemas? Por supuesto, ¿que sigue habiendo incomprensión? Desde luego. Pero creo que aportamos un pequeño granito desde el Museo explicando para qué sirve mantener este patrimonio tan importante y luego hay que tener en cuenta que se ha puesto de manifiesto que el patrimonio es un yacimiento de empleo y de desarrollo y que tiene unas implicaciones económicas muy fuertes y que puede contribuir al desarrollo de un área e incluso de un pueblo, como ha pasado con Torreparedones, en Baena, o con Almedinilla. En Córdoba, como tenemos tanto patrimonio quizá no lo valoramos tanto porque lo tenemos ahí, forma parte de nuestras vidas, es algo común, algo cotidiano y quizá lo más normal, lo más cotidiano, no se valora suficientemente.

¿Cuáles son sus objetivos?

Mi objetivo principal es perseguir que se haga la segunda fase del Museo, que se acometa el proyecto del Palacio de los Páez de Castillejo. Nos encontramos en una situación en la que no podemos crecer y estamos cada vez más constreñidos. Eso le corresponde ponerlo en marcha al Ministerio de Cultura, Educación y Deporte. Para 2016 hay presupuesto, pero hasta ahora no se ha ejecutado nada, y esperemos que si no este año el que viene sí se pueda poner en marcha, porque como digo estamos en una situación que aunque pueda parecer óptima, no lo es. Sobre el resto de actividades, queremos continuar nuestro programa, buscar nuevos temas, seguir escuchando a la gente, ver lo que les puede interesar y hacer siempre lo que venimos haciendo hasta ahora, pero tratando de sorprender con cosas nuevas. Estamos trabajando en proyectos de exposiciones temáticas de pequeño formato y también en las visitas temáticas que vamos a hacer el próximo curso.

viernes, 18 de diciembre de 2015

El Arqueológico de Córdoba revisa los modelos del peinado romano en una exposición


La época romana prestó una especial atención al cuidado y el ornato del cabello. Fuentes escritas y arqueológicas dan testimonio de esta circunstancia y de la variedad de modelos y tendencias que se sucedieron con el paso del tiempo. Algunos de ellos están representados en A través del espejo, la exposición que el Museo Arqueológico presenta desde ayer en su aula didáctica y que puede visitarse hasta el 28 de febrero. 

Las protagonistas son las mujeres, para las que el peinado y el arreglo personal se fueron convirtiendo en reflejo de su individualidad, su carácter y su posición social; para algunas era además una carta de romanización. En el retrato oficial se desarrolla una producción que busca resaltar honores sociales o funerarios. En el doméstico, un protocolo de embellecimiento permite a la mujer más libertad en los peinados: hallamos rostros más serenos, más emocionales y auténticos. 

Subtitulada El arte del peinado romano, la exposición incluye bustos escultóricos de mujeres de distintas épocas, objetos de tocador, reproducciones de obras de otros museos y terracotas (figurillas de arcilla cocida que se integraban en tumbas como parte del ajuar funerario, realizadas en producción industrial a bajo coste) procedentes de las necrópolis del sector septentrional (Puerta del Colodro y Marrubial) y el meridional (avenida del Corregidor y Campo de la Verdad) de la ciudad. Estas terracotas, de rostros estereotipados y abstractos, responden al deseo de imitar a las grandes mujeres de la época en un ambiente familiar e íntimo. 

Entre sus apuntes didácticos, la exposición repara en la labor de las ornatrices, responsables de las tareas de cuidado capilar y cosmético y que solían ser cotizadas esclavas o libertas. Conocedoras de su oficio y cargadas de instrumental (postizos, enrizadores, tintes, agujas, ungüentarios, cremas), cumplían su labor durante horas y a veces recibían severos castigos. Además de los arreglos capilares para alcanzar la arquitectura deseada, ocupaban un tiempo importante en los postizos y el teñido del cabello. Tintes como la pila mattiaca, la spuma batava, la henna o el sapo permitían ocultar el paso del tiempo. Muy cercanas a las ornatrices existían otras profesiones como alquimistas (pharmacopolae), que controlaban dosis, o fabricantes (unguentarii), que preparaban y vendían cremas, aceites y tintes. 

La imagen física, la apariencia y sobre todo el peinado permitían a la mujer una participación más activa, más espontánea, allí donde los convencionalismos y presiones sociales no llegaban. Su apariencia promocionaba a la familia y la distinguía socialmente, contribuyendo a crear instantáneas de acontecimientos especiales como enlaces matrimoniales, aniversarios, nacimientos o títulos honoríficos o religiosos. Momentos en los cuales su papel se multiplicaba. Espacios en los que participaba más activamente en los valores que tejían la sociedad romana. 


"El peinado y el arreglo personal han quedado como testimonio de que estas prácticas van más allá de modas o caprichos, y que acicalarse no era exclusivamente para los espacios privados: había otras intenciones como la individualidad, el carácter o la posición social", señaló el delegado de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía en Córdoba, Francisco Alcalde, que presentó la exposición, de acceso gratuito, en compañía de la directora del museo, María Dolores Baena.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Arqueólogos descubren un misterioso sarcófago romano de plomo en Córdoba


El pasado mes de agosto apareció un sarcófago romano de plomo durante las obras de la futura Biblioteca Pública del Estado en Córdoba, concretamente en los Jardines de la Agricultura, donde había una conocida rosaleda, al noroeste del casco histórico.

Hasta la fecha se han descubierto 35 tumbas en este emplazamiento, ocupado por una necrópolis en época romana, pero sólo una contenía un sarcófago; el resto eran esqueletos inhumados con sus respectivas monedas de cobre. “La necrópolis ha sido fechada en el siglo III o principios del IV d.C. El sarcófago está en fase de investigación, pero creemos que podría ser anterior, de finales del siglo I o comienzos del II d.C.", explica Fátima Castillo (derecha), la directora de las excavaciones, a Historia National Geographic.

“Está decorado con motivos florales y en el interior se distingue un cráneo. No sabemos si conserva su ajuar funerario, pero seguro que fue un personaje relevante”, añade. Los arqueólogos han recibido la autorización para realizar una microexcavación del sarcófago, que está lleno de tierra, y su contenido se conocerá en breve.

Un muro de un barrio musulmán
En los Jardines de la Agricultura también se han descubierto restos de otras épocas. “Hay una sucesión de estratos muy importante, desde la época romana hasta los siglos XIX y XX”, afirma Fátima Castillo. Se han excavado estructuras de época califal, cuando Córdoba alcanzó su máximo apogeo. Entre ellas hay un muro del siglo X perteneciente a un arrabal de la ciudad musulmana, que se conservará y se podrá ver en la planta baja de la futura biblioteca. También se han encontrado restos de los siglos XI y XII, de época almohade, además de una moneda de los Reyes Católicos, del siglo XV.

Por otro lado, la arqueóloga destaca unas excavaciones que están realizando en los alrededores del Aeropuerto de Córdoba: “Se trata de un arrabal del siglo X que es digno de ver por su plano totalmente ortogonal, sus edificios y calles perfectamente trazados y un avanzado sistema de canalización de aguas”.

domingo, 30 de agosto de 2015

Hallado un sarcófago romano en las obras de la biblioteca de Los Patos


Las obras que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ejecuta, a través de la empresa Banasa, en los Jardines de la Agricultura (o de Los Patos) deparaban nuevas sorpresas al margen de la necrópolis romana hallada al poco de iniciarse y el muro califal que se ha tenido que integrar en el proyecto. En esta ocasión, las labores de pilotaje han sacado a la luz un nuevo hallazgo, que no afecta al proyecto pero sí tiene gran importancia por lo infrecuente que es, un sarcófago romano tallado con temas florales, con un esqueleto dentro, que se encuentra pendiente de su apertura tras su extracción y traslado para un estudio más profundo. El sarcófago está fabricado en plomo y mide 1,75 metros de largo por 0,35 de ancho.

El sarcófago romano apareció hace una semana, según indican fuentes de la Secretaría de Estado de Cultura, que aseguran que está "prácticamente perfecto", a excepción de una esquina, que está dañada pero que se puede restaurar. Las mismas fuentes señalan que tenía "su correspondiente tapa, también de plomo", y está "labrado con motivos vegetales". Añaden que la tapa se encontraba cerrada y que "presumiblemente" acoja los restos de "un personaje importante de la época acompañado de su ajuar". El Ministerio de Cultura asegura que, tras su traslado --ya efectuado--, "se va a proceder a realizar un informe arqueológico sobre el procedimiento a seguir, el contenido del mismo, el estado de conservación, época, así como una valoración económica de la restauración del mismo, interna y externa".

Cultura afirma que "el hallazgo no afecta a la construcción de la biblioteca", como sí lo hizo "el muro nazarí ya recuperado que se integrará" en la misma. El muro califal formará parte de la sala infantil, y su integración y puesta en valor ha afectado tanto al interior como al perímetro exterior del edificio. Para ello, hubo que retocar el proyecto, modificando parte del talud y del espacio donde irá la rosaleda que había en los jardines.

Los trabajos de seguimiento arqueológico, que lleva a cabo la empresa Arqueoqurtuba, que fue también la encargada de las catas en el 2009, empezaron a finales del año pasado. En cuanto a obra, hasta ahora, y según Cultura, se ha ejecutado una buena parte del pilotaje. El sarcófago romano apareció precisamente cuando la adjudicataria llevaba a cabo el movimiento de tierras para realizar la cimentación especial por el pilotaje. El descubrimiento se produjo en la parte más oriental del solar --en la que está más alejada a la estación del AVE--, entre dos zonas de pilotaje, que, según Cultura, "no han afectado a su integridad". El sarcófago se hallaba "a una cota inferior a los enterramientos romanos encontrados en el otro extremo, en el sector occidental del solar", que estaban "sin cubierta alguna, por lo que se deduce que se trata de un enterramiento anterior" y de "una pieza más relevante". El sarcófago estaba cinco metros por debajo de la cota de rasante.