martes, 29 de enero de 2019

ABC:Las obras en El Torbiscal descubren una necrópolis romana con más de treinta enterramientos en Utrera


Las obras que se están llevando a cabo en el cruce de la carretera Nacional IV con la A-471 –a la altura del poblado de El Torbiscal- han deparado una importante noticia para los amantes de la historia, ya que han dejado al descubierto una necrópolis de origen romano con más de treinta enterramientos, conservada en unas magníficas condiciones. En los últimos días el trabajo de los arqueólogos ha sido frenético en toda la zona, ya que con el objetivo de evitar los temidos saqueos que suelen sufrir estos hallazgos, los cuerpos ya han sido retirados y han pasado a la custodia de los diferentes organismos competentes en la materia de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, donde van a ser sometidos a un exhaustivo análisis.

«Los primeros análisis realizados inducen a pensar que los cuerpos encontrados en esta importante necrópolis corresponden al siglo I d.C», ha indicado Javier Mena, técnico de Cultura del Ayuntamiento de Utrera. «Los cuerpos estaban enterrados casi en la superficie, y al haber aparecido en una ubicación muy cercana a la carretera, el paso de los años apenas ha tenido efectos sobre ellos, se han conservado muy bien, ya que no han sido tierras utilizadas para el laboreo», precisaba Mena.

El área donde han aparecido estos restos ya estaba protegida por la carta arqueológica de Utrera, que la señala como una zona de especial interés y que cuenta con una apasionante historia desde hace muchos siglos. Aunque en la actualidad se trate de un enclave deshabitado, se ha tratado históricamente de un lugar con una tierra especialmente rica, donde se cultivaban los géneros de la famosa triada mediterránea, compuesta por pan, aceite y vino, que eran trasportados mediante rutas terrestres, como la vía augusta, o el propio río Guadalquivir en la marisma, para ser embarcados en los puertos gaditanos con destino a Roma.

«Es un lugar que tiene un pasado romano incuestionable, donde se ubicaban numerosas villae –nuestros actuales cortijos- donde vivían agricultores que cultivaban la tierra de las explotaciones agrícolas que se encontraban en la zona», comenta el historiador palaciego Julio Mayo.

Enclave estratégico

El actual enclave El Torbiscal se halla entre los términos jurisdiccionales de tres municipios romanos, a la sazón Siarum y Salpensa –que se encontraban en el actual término municipal de Utrera- y Cumbaria, identificada en la actual Las Cabezas de San Juan y que ya fueron reseñados por el historiador romano Plinio. A todo ello hay que unir la cercanía del lugar en el que han aparecido los restos con el puente romano de Las Alcantarillas, que cuenta con una inscripción que lo vincula a Roma y que pudo levantarse en el siglo I a.C. Un puente que servía para salvar el arroyo Salado, que proveía de recursos hídricos a toda la zona y que formaba parte de la Vía Augusta en el tramo que unía Híspalis (Sevilla) con Gades (Cádiz).

«El principal valor de toda la zona en la época romana era principalmente su riqueza agropecuaria, y el poblado de El Torbiscal se encuentra en un enclave estratégico, donde se cultivaban recursos naturales para ser desplazados mediante la ruta terrestre hacia los puertos gaditanos, desde donde ya se enviaban hacia cualquier lugar de los territorios que dominaba Roma», explica Julio Mayo.