sábado, 25 de noviembre de 2017

Las obras destapan una parte del Circo Romano de Tarragona


Singular hallazgo arqueológico en Tarragona. Las obras de arreglo de una calle a raíz del edificio del Ayuntamiento han dejado al descubierto un tramo de la pista del Circo Romano, por donde corrían las cuadrigas. El hallazgo apoya la teoría de que el consistorio y buena parte de la Parte Alta se asientan sobre la antigua construcción.

De hecho, el descubrimiento no ha sido ninguna sorpresa. Pero los arqueólogos destacan, como singular, el buen estado de conservación de la masa rocosa -de unos veinte metros de largo- y la forma de la piedra alisada sobre la que se esparcía la arena, una base particular y propia del Circ de Tarragona que, en este sentido, lo hacían único.

UNA PIEZA MÁS DE UN PUZZLE
Esta roca descubierta en el subsuelo se documentará y se tapará, sin alterar el ritmo de las obras en la calle Salines. Por lo menos, los arqueólogos aseguran que es una pieza más de un puzzle que ayuda a comprender la magnitud de un recinto, que hacía 325 metros de largo y 100 de ancho, del que se conserva sólo una pequeña parte, del sector de la cabecera.

Aunque la parte recuperada del Circ es mínima en comparación con su importancia, la cabecera, más próxima a mar, y también el Trinquet Vell son las dos zonas donde hay más parte conservada de la construcción original del recinto. En cambio, este nuevo hallazgo es más insólita por el hecho de encontrarse en el sector occidental del Circ -el área menos estudiada-, donde se situarían las cocheras, el punto de salida de las cuadrigas.

De hecho, en 2008, el Ayuntamiento encontró restos de las cocheras mientras construía un ascensor interno. Ahora nuevamente, a raíz del edificio consistorial, han aparecido nuevos vestigios del circo, presumiblemente de un tramo próximo al primer giro de la pista donde se disputaban las carreras de carros.

Si bien los restos se consideran importantes para la interpretación del Circo y concretar su datación, no lo son lo suficiente como para dejarlas al descubierto en este vial en obras -que seguirán su calendario. “No sabíamos si encontraríamos algo con un nivel de conservación de hace 2.000 años atrás, y eso nos ha hecho ilusión; aportan mucho, no tanto a nivel museológico, sino de investigación”, afirmó la teniente de alcalde de Patrimoni, Begoña Floria.