miércoles, 12 de abril de 2017

Descubren "arcos de medio punto", muros romanos y una cueva natural en las galerías subterráneas de Carmona


La investigación promovida por la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas y el Servicio de Arqueología del Ayuntamiento de Carmona (Sevilla) en las galerías subterráneas del municipio, hasta ahora apenas estudiadas pese a ser conocida su existencia, ha supuesto el descubrimiento de más estructuras constructivas de época romana, como "arcos de medio punto" o "revestimientos de ladrillo". Igualmente, ha sido descubierta una "cavidad natural de gran tamaño" salpicada de restos óseos de animales. José Millán, presidente de la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas, ha informado a Europa Press de que el equipo técnico que protagoniza esta investigación, formado por un arqueólogo, un geólogo y varios espeleólogos, ha explorado ya la mayor parte de la conocida como "mina de agua de San Antón", topografiando "más de dos kilómetros y medio" de estas galerías de Carmona, que por vez primera están siendo exploradas en profundidad y sometidas a investigación arqueológica. Y es que aunque desde antiguo se conocen textos y noticias sobre tales galerías, especialmente a cuenta del papel de "los poceros" en estas denominadas "minas de agua", apenas se habían realizado algunos estudios sobre sus trazados o sobre la época en las que fueron construidas.

Durante la exploración inicial de esta mina de San Antón, que transcurre a unos 15 metros de profundidad respecto al firme del casco urbano de Carmona correspondiente a las calles Real y San Antón, el equipo de investigación había localizado ya en las galerías, -pues la mina cuenta con ramificaciones-, una antigua estructura de tejas planas romanas o tegulae, extremo que confirmaba el origen romano de estas canalizaciones subterráneas.

 ORIGEN ROMANO

 Y después de que los arqueólogos hayan estimado que tal vestigio, un refuerzo de canalización en un tramo donde el terreno es de composición arcillosa y por tanto más inestable, habría sido construido en el siglo I después de Cristo, las exploraciones posteriores han supuesto el hallazgo de nuevas construcciones romanas. En este caso, y según Millán, se ha tratado de "arcos de medio punto y revestimientos de ladrillo", así como "impermeabilizaciones con mortero romano", es decir "con cal, arena y fragmentos de cerámica", la mezcla de materiales que tradicionalmente se usaba en época romana para tareas de este tipo. Estos nuevos descubrimientos, según José Millán, prueban que la excavación de estas minas supuso "la inversión de bastantes medios", así como que en su momento hubo que "solucionar" problemas relacionados con la estanqueidad.

 Además, y esto es verdaderamente sorprendente, el equipo de investigación ha descubierto que una de las galerías conecta con "una interesante cavidad natural de gran tamaño", donde han sido localizados restos óseos de animales. A su juicio, se trataría de cerdos, cabras o perros que habrían caído al interior de esta "cueva" desde alguna sima o grieta actualmente taponada. En cualquier caso, el equipo de investigación ha topografiado ya más de 2,5 kilómetros de galerías en la mina de agua de San Antón. "Estimamos que puede haber un kilómetro más (de galerías), pero están taponadas", ha expuesto José Millán, exponiendo que la investigación continuará adelante.