sábado, 30 de noviembre de 2019

ABC:Pompeya exhibe la estremecedora imagen de un niño de ocho años huyendo del Vesubio


Pompeya nunca ha muerto. Los continuos y sorprendentes hallazgos en sus excavaciones nos devuelven la vida de los romanos de hace dos mil años. Así ha vuelto a ocurrir en esta semana. Entre los últimos descubrimientos de Pompeya, abiertos ahora al público, están las Termas Centrales. En uno de los ambientes de ingreso a las mimas se ha expuesto el calco de un esqueleto de una víctima de unos 7-8 años, encontrado durante las excavaciones en abril del 2018.

Se ha considerado un descubrimiento extraordinario, porque fue inesperado y fortuito. Huyendo de la erupción del Vesubio, el niño creyó encontrar refugio en las Termas Centrales. La peculiaridad de este descubrimiento, según destaca el director del Parque Arqueológico de Pompeya, el profesor Massimo Osanna, es que el esqueleto estaba inmerso en el flujo piroclástico (mezcla de gas y material volcánico que bajó por las laderas del Vesubio a sorprendente velocidad). Normalmente, en los estratos de Pompeya tras la erupción, en la parte más baja están los lapilli y después las cenizas que lo sellan todo. En este caso, se trataba de un ambiente cerrado donde los lapilli no llegaron a entrar ni a causar el derrumbe de los techos, pero el flujo piroclástico sí se introdujo por las ventanas, en la fase final de la erupción.


Los calcos

El esqueleto del niño fue ya interceptado en las excavaciones realizadas entre el 1877 y el 1878, pero no se completó la excavación, ni se realizó un calco, seguramente porque el estrato volcánico no permitía su realización. La técnica del calco, descubrimiento del arqueólogo Giuseppe Fiorelli, elegido superintendente de Pompeya en el 1860, era sencilla pero genial: introduciendo alabastro en la cavidad donde se descubría que había un esqueleto –luego se utilizó escayola industrial y finalmente, después de la guerra, el yeso por ser más económico– se daba volumen y forma a los cuerpos pompeyanos, reproduciendo incluso su actitud en el instante en que fueron sorprendidos por la muerte.

El esqueleto del niño se encuentra hoy en el laboratorio de Investigaciones aplicadas del Parque Arqueológico de Pompeya, para realizar análisis antropológicos, como es habitual en los descubrimientos pompeyanos.


Las Termas Centrales


En Pompeya había cuatro termas o baños públicos, algo que era sinónimo de la cultura romana. Donde iban los romanos construían las termas, que constituían una mezcla de diferentes actividades: sudar, ejercicios, nadar, juegos y baños de sol. Todos acudían a las termas, excepto los más pobres. Los más ricos tenían las termas en sus villas. Las termas ponían a todos al mismo nivel social, porque se bañaban desnudos o casi. En Pompeya, las más antiguas y de mayor tamaña eran las Estabianas. Estaban también las del Foro, las Suburbanas y las Centrales.

En el momento de la erupción estaban todavía en construcción las Temas Centrales. Todo el complejo ha sido objeto de trabajos para consolidar su estructura, con limpieza y restauración de los baños, del «impluvio» (el patio o espacio descubierto en medio del atrio de las casas romanas, por el que entraban las aguas de lluvia), y el caldarium o calidarium, la sala para el baño caliente. Aunque el proyecto no estaba concluido, se percibe su monumentalidad. Todas las salas para los baños eran más espaciosas y más luminosas que en las otras termas de Pompeya.

Visitar ahora este complejo y encontrar el calco del esqueleto de un niño de 7-8 años representa una emoción especial. Pompeya está en el imaginario colectivo: revive cada día ante miles de visitantes (casi cuatro millones cada año), en la creatividad de pintores, escultores, arquitectos y escritores. La antigua ciudad romana, sepultada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C., sigue emergiendo gracias a las excavaciones. Cuarenta y cuatro hectáreas salieron a la luz y aún falta un tercio por descubrir. Se han hecho grandes descubrimientos en los últimos años al excavar la Regio V, en el contexto del Gran Proyecto Pompeya, financiado con 105 millones de euros por la Unión Europea. Se está haciendo un trabajo extraordinario, gracias al cual los visitantes pueden reencontrar , según destaca el director del Parque Arqueológico, «el tiempo de Pompeya, un eterno cotidiano, conservado a lo largo de los siglos bajo una espesa capa de cenizas y lapilli».

viernes, 29 de noviembre de 2019

La Vanguardia:Los egipcios ya modificaban genéticamente el trigo hace 3.000 años


Cuando uno piensa en modificaciones genéticas, se imagina probetas, tubos de ensayo, ordenadores, jeringas y otros artilugios en un laboratorio. Pero los humanos hemos estado realizando este tipo de transformaciones en plantas y animales desde hace siglos. Ahí están actividades tan habituales como el injerto de árboles o el cruce entre distintas razas de perros.

Hace unos 10.000 años, con la revolución neolítica, se implantó la agricultura, lo que supuso un cambio cultural inmenso porque se abandonó sistemáticamente la caza y la recolección como principal fuente de subsistencia para empezar a domesticar plantas y animales. Y ese importante paso comportó una especialización para adaptarse a las nuevas circunstancias.

Expertos del Centre de Recerca Agrigenòmica (CRAG) de Barcelona, junto con científicos del University College y el Museo de Historia Natural de Londres, han descubierto que los egipcios desarrollaron una nueva variedad de trigo hace alrededor de 3.000 años que se convirtió en la principal fuente de alimento del Mediterráneo y Oriente Próximo durante siglos.

Los investigadores han conseguido secuenciar el código genético de esta variante a partir de unos granos descubiertos durante una excavación hecha en 1924 y que se guardaban dentro de la colección del Museo Petrie de Arqueología Egipcia. La conclusión es que este ADN es muy similar al genoma de las variedades de farro modernas que se cultivan en la India, Omán y Turquía, según explican en un estudio publicado en la revista Nature Plants.

Pudieron extraer un ADN de suficiente calidad para secuenciarlo y hacer los análisis posteriores, secuenciando especímenes que habían sido conservados durante 90 años sin un control climático estricto en el museo. “Siendo una muestra desecada, tiene una preservación excelente”,explica la investigadora del CRAG Laura R. Botigué a La Vanguardia.

“No podemos hablar del primer trigo transgénico, pero siendo un cultivo doméstico, sí podemos decir que fue uno de los primeros trigos genéticamente modificados por el hombre, ya que presenta una serie de características que lo diferencian del salvaje, y esto es consecuencia de la agricultura”, explica la experta.

La variedad salvaje liberaba el grano de la espiga para dispersar las semillas, pero el trigo secuenciado ya retenía el grano, permitiendo segar la planta sin perderlo. “Este es uno de los rasgos más característicos de la domesticación de los cereales”, indican los autores del estudio en su texto.

El farro (Triticum turgidum subespecie Dicoccum, que en Catalunya se conoce como espelta bessona) era el cereal más popular en el antiguo Egipto. Cuando los romanos invadieron la zona, adoptaron el uso de este cereal, que llamaron “trigo de los faraones” o “farro” (de ahí la palabra “harina”). La mayoría de variedades que se cultivan hoy en día son el resultado de una hibridación entre el farro y una hierba salvaje.

“Este trigo es una Founder crop de Oriente Próximo, uno de los primeros centros de domesticación de las plantas. Allí se domesticaron dos trigos, uno más adaptado al clima frío y este que estamos estudiando, más adaptado al clima cálido y que fue la principal fuente de alimento durante milenios en el Mediterráneo, Oriente Próximo y en especial Egipto, donde se cultivó por más tiempo, hasta la llegada del periodo Romano”, asegura Botigué.

La experta del CRAG añade, en declaraciones a La Vanguardia, que los resultados obtenidos permiten determinar “que el trigo de Egipto es muy similar a los cultivos que había en la Península Arábiga y la India, y diferente de los cultivos del Mediterráneo”. “Esto nos hace pensar que hubo dos oleadas de dispersión. Una primera que fue hacia el Mediterráneo y Europa, y una segunda, hasta ahora muy poco estudiada, que fue hacia África y Asia”.

Hasta ahora se asumía que la dispersión del Neolítico había sido en paralelo a lo largo de las dos costas del Mediterráneo. Pero esta investigación cambia los parámetros establecidos. La domesticación de plantas llevó a la mejora de los cultivos, aunque en el proceso se perdieron una gran parte de variantes genéticas que podrían ser útiles en el futuro, especialmente en el contexto de cambio climático. “Las variedades antiguas muestran unos patrones únicos de variabilidad genética que no muestran los vegetales modernos”, continúa Laura R. Botigué.

“Este estudio es muy importante porque demuestra que si consiguiéramos extraer y analizar el ADN de más muestras de la misma colección y estudiar la variabilidad genética que se encuentra en las muestras antiguas y que se ha perdido en cultivos más modernos, estaríamos más cerca de encontrar las bases genéticas de la adaptación al clima desértico de Egipto”, concluye.

El farro es un cereal resistente a ciertas plagas y es capaz de crecer en suelos empobrecidos y con agua escasa. De momento, los autores del estudio ya han intentado hacer pan para probarlo.

jueves, 28 de noviembre de 2019

ABC:Descubren el laboratorio imperial de Galeno, el médico más célebre de la Antigua Roma


Roma es una eterna sorpresa. El último descubrimiento de la ciudad eterna ha sido el laboratorio de Galeno bajo la Basílica de Majencio, en las excavaciones a unos cuatro metros de profundidad, en el área del Foro Romano, a un paso del Coliseo. La trama es de novela.

Investigadores la universidad La Sapienza de Roma, dirigidos por el profesor de arqueología Domenico Palombi ha identificado el laboratorio de Galeno de Pérgamo (Pérgamo, 129 – Roma, 210/216 d.C), el médico más famoso de la antigüedad. Sus puntos de vista y dominaron la medicina europea durante mas de mil años en diversos campos: Anatomía, fisiología, neurología y farmacología, además de la filosofía y la lógica.

La investigación del equipo de La Sapienza, capitaneado por el profesor de Arqueología Domenico Palombi, se concentró en el complejo de los «Horrea Piperiana», construido por el emperador Domiciano (51-96 d.C.) con almacenes para pimienta y las preciadas especias que llegaban a Roma desde todos los ángulos del imperio, para ser utilizadas en fármacos y ungüentos.

Palombi ha explicado el gran valor que tenían las especias: «Representaban una riqueza que el emperador apreciaba de forma especial, de ahí que construyera los almacenes cerca del palacio. Algunas provincias del imperio pagaban los impuestos con bienes prestigiosos: Las especias y el pairo eran un ejemplo. La primera elección de las especias correspondía al emperador, para la corte y el ejército; el resto se comercializaba con precios establecidos por el emperador».

Los «Horrea Piperiana o Piperataria» eran muy frecuentados por médicos que utilizaban las especias para sus preparaciones farmacéuticas. Era el caso de Galeno, que era el médico de la corte imperial, ligado a Marco Aurelio y su hijo Cómodo. En este complejo abrió su propio estudio Galeno a mediados del siglo I

miércoles, 27 de noviembre de 2019

EL País:La Venus capitolina no quiere ir al museo


En 2011, cuando se llevaban a cabo unas obras municipales a las afueras de Salar (Granada), apareció la estructura de una villa romana. El Ayuntamiento la excavó con sus propios fondos y creó un centro de interpretación. Entre los muros de la construcción se hallaron dos bellos ejemplares de Venus romanas, denominadas Venera y Púdica. El municipio, tal y como establece la ley, entregó a regañadientes las piezas al Museo Arqueológico y Etnológico de Granada. Las esculturas fueron entonces restauradas. En 2017, Salar reclamó las Venus para exponerlas. La Junta de Andalucía se las entregó en “préstamo” por un año. El Ayuntamiento las colocó en su centro de interpretación, una dependencia municipal, y esperó la llegada de visitantes: más de 3.000 anuales. Ahora, el Gobierno andaluz reclama la devolución de las piezas bajo amenaza de exigir la acción de la Fiscalía y una denuncia “por apropiación indebida”.

El alcalde de Salar, Armando Moya, se muestra desolado. “Las devolveremos y nos gastaremos 2.000 en el transporte, pero esto no tiene sentido. ¿Para qué las quieren? ¿Para meterlas otra vez en un almacén, que es donde estaban cuando fuimos a recogerlas en 2011?". El plazo de devolución acaba mañana.

Isidro Toro, director del Museo Arqueológico de Granada, niega las afirmaciones de Moya. "En primer lugar, no estaban en un almacén, sino siendo restauradas. No se puede tener estas dos obras de arte en unos bajos municipales, que es como las tienen, y otra escultura más que también tendrán que entregar".

Toro asegura que el alcalde de Salar ha rechazado dos copias en 3D que el museo estaba dispuesto a "hacer con los mejores escultores de mármol". "Cuando tengan un museo con las condiciones necesarias, podrán exponerlas, pero no en un centro de interpretación dentro del Ayuntamiento, que ellos llaman museo, como en Madrid dicen que tienen un Museo del Jamón. Hay que ser serio" 

El valor de estas obras de arte romano es incalculable. La primera Venus Capitolina de la que se tiene noticia fue desenterrada en la colina romana de Viminal a finales del siglo XVII. El papa Benedicto XIV la adquirió y fue trasladada a los Museos Capitolinos, donde permanece. Se supone que este tipo de figuras son una adaptación de la Venus de Praxíteles, escultor griego del siglo III antes de Cristo. En la Roma clásica, las familias pudientes adquirían copias para decorar sus villas.

La de Salar mide unos 75 centímetros de altura, aunque pudo alcanzar los 1,2 metros, ya que le faltan las piernas. Fue hallada incrustada en uno de los muros de la edificación junto con frescos, mosaicos y esculturas de ninfas conforme avanzaban las excavaciones.

Una de las razones que la Junta argumenta para la devolución es la falta de medidas de seguridad en Salar. El alcalde lo niega. “Las tenemos en vitrinas de seguridad, con sistemas alarma y detección por movimiento. Para nosotros son muy importantes porque suponen un atractivo turístico y cultural”, explica el regidor de un municipio de 2.700 habitantes que en algunos meses del año, cuando no hay recogida de la cosecha, alcanza un nivel de paro superior al 26%.

Armando Moya recuerda que la Ley de Museos y Colecciones Museográficas permite la cesión en depósito de una pieza cuando existan “justificadas y excepcionales razones en aras a la difusión del patrimonio histórico, garantizando que puedan verse las piezas”. La respuesta oficial de la directora de Innovación Cultural y Museos, Pía Halcón, es que, en virtud de “las actuaciones técnicas y los informes jurídicos”, que las devuelvan. "¿Pero para qué las quieren?", se vuelve a preguntar el alcalde. La respuesta del director del museo es clara. "Para exponerlas para todos".

martes, 26 de noviembre de 2019

ABC:Estos son los tesoros que Pompeya abre ahora al público por primera vez


Vuelve a maravillar Pompeya al inaugurarse nuevas excavaciones. Se reabrió hoy la Vía del Vesubio, al concluir las operaciones para asegurar las excavaciones que se desarrollan a lo largo de tres kilómetros, bordeando el área que falta por descubrir de la antigua ciudad romana, que la erupción del Vesubio destruyó en el 79 d.C. La superficie de Pompeya era de 66 hectáreas y desde la mitad del siglo XVIII hasta hoy se han sacado ya a la luz dos terceras partes de este gran parque arqueológico. Por tanto, aún queda por descubrir un tercdio de la Pompeya escondida.

Con la apertura de hoy se permitirá al público admirar por primera vez la Domus de Leda y el Cisne, en Vía del Vesubio, descubiertos durante las excavaciones en la Regio V del parque, toda una extraordinaria operación que se encuadra dentro del Gran Proyecto Pompeya, financiado con 105 millones de euros por la Unión Europea. La casa recibe el nombre del refinado fresco presente en una habitación de dormir.

La escena, llena de sensualidad, representa el encuentro entre Júpiter, transformado en cisne, y Leda, mujer de Tíndaro, rey de Esparta. Toda la habitación tiene refinadas decoraciones florales, cupidos, y escenas de luchas de animales. Los adornos se extendían hasta el techo, que se hundió por el peso de los lapilli, pero han sido recuperados preciosos fragmentos. Se ha restaurado también parte del atrio de la residencia, con las paredes pintadas de vivos colores. En una de ellas aparece el fresco de Narciso, mirándose en el agua, absorto por su propia imagen, según la iconografía clásica.

Por primera vez también es accesible tras la restauración el complejo las Termas centrales. En uno de los espacios de entrada a ellas se ha expuesto el calco del esqueleto de una víctima de la erupción, un niño de unos 7-8 años, que fue descubierto en las excavaciones del siglo XIX –entonces se realizó el calco- y ahora ha podido ser recuperado. En el momento de la erupción, la construcción de este complejo no se había ultimado, pero su monumentalidad queda reflejada en una fachada.

Excepcional es igualmente la apertura al público de la Casa de los Cupidos Dorados. Es una de las más elegantes de la edad imperial. Debe su nombre a los cupidos grabados en dos medallones de oro que adornan un pequeño cubículo en el porche. La casa está edificada alrededor de un escenográfico peristilo rodeado de columnas, que daba un aire de sacralidad a las habitaciones que se asomaban al patio. Entre esas salas estaban el gran salón de representación, con preciosas pinturas que representaban escenas mitológicas y un pavimento de mosaico con un rosetón central, según la moda de la época de Augusto. En la casa se han encontrado objetos del culto a la diosa Isis.

Aprovechando la apertura de estos nuevos tesoros al público, se ha presentado el libro del director del Parque Arqueológico, Massimo Osanna: «Pompei. Il tempo ritrovato. Le nuove scoperte». («Pompeya. El Tiempo reencontrado. Los nuevos descubrimientos»). Un libro de gran interés, porque el profesor Osanna ha sido, desde el 2014, la máxima autoridad del parque y conoce como pocos Pompeya.

lunes, 25 de noviembre de 2019

La Vanguardia:Egipto halla por primera vez una momia completa de un cachorro de león


El Ministerio de Antigüedades de Egipto ha presentado este sábado en la zona arqueológica de Saqqara, al sur de El Cairo y donde se encuentran las primeras pirámides del país, 75 estatuas y varias momias de animales, entre ellas cachorros de león, pájaros, cocodrilos y gatos.

“Hoy podemos anunciar que esta es la primera vez que encontramos una momia completa de un león pequeño”, ha explicado durante un acto en el parque arqueológico el jefe del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, Mustafa Waziri. Ha detallado que también se han hallado cinco felinos grandes, uno de los cuales ha sido identificado como un león, mientras que los demás están siendo analizados para determinar de qué clase son, si bien se cree que podrían ser leopardos.

 Los felinos eran muy importantes en el Antiguo Egipto, sobre todo los gatos, que eran considerados dioses y la necrópolis de Saqqara era un cementerio para estos animales. Los egipcios creían que los gatos eran manifestaciones de la diosa Bastet, gata del Antiguo Egipto y la diosa de la felicidad y de la armonía, protectora de los humanos y del hogar.

Durante la presentación de los animales momificados, el ministro de Antigüedades egipcio, Jaled al Anani, ha destacado que “este es un descubrimiento de cientos de estatuas y momias de animales en la zona arqueológica de Saqqara”, todas ellas pertenecientes al último periodo (664-332 a.C.). El ministro también ha explicado que en este reciente descubrimiento se encontraron 75 estatuas de gatos en madera y bronce, de diferentes tamaños.

En la zona arqueológica de Saqqara se han realizado grandes descubrimientos en los últimos dos años, entre ellos la tumba bien preservada del sacerdote Wahtye de la quinta dinastía y el mayor escarabajo del mundo, según ha recordado Al Anani. Las momias de los animales y las estatuas encontradas últimamente han sido expuestas hoy en diversas vitrinas ante la mirada de decenas de personas que se han acercado a la presentación que el Ministerio de Antigüedades egipcio ha organizado en Saqqara.

Las vitrinas que han tenido mayor expectación eran la de los cachorros de león y la del escarabajo gigante. Para los antiguos egipcios los gatos y los escarabajos eran sagrados, estos últimos considerados un amuleto de vida y de poder que traía suerte. Los animales eran momificados como ofrendas religiosas.

Las autoridades egipcias también han mencionado hoy que estos descubrimientos se albergarán en los museos que el Gobierno egipcio está construyendo: el Gran Museo Egipcio (GEM), el Museo Nacional de la Civilización Egipcia (NMEC) y varios museos en diferentes puntos de Egipto como en Hurghada (mar Rojo) o en Sharm el Sheij (entre el mar Rojo y la península del Sinaí).

En los últimos años, Egipto ha realizado una serie de anuncios de descubrimientos con el objetivo de alentar el turismo, un sector que se vio seriamente afectado por los acontecimientos políticos ocurridos desde 2011 en el país árabe.

sábado, 23 de noviembre de 2019

National Geographic:El misterio de los millones de ibis momificados en Egipto


En Egipto, los arqueólogos han desenterrado a lo largo de los años millones de momias de ibis que fueron enterradas en catacumbas especiales destinadas a acoger los cuerpos momificados de estas bellas aves. La mayoría se han encontrado, por ejemplo, en Tuna el-Yebel, en el Egipto Medio, donde se han hallado cuatro millones de estas momias, o en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en el Alto Egipto, donde también se han descubierto miles de ibis momificados. Pero ¿de dónde salió una cantidad tan ingente de ibis? Eso es lo que se ha preguntado un equipo de investigadores liderado por la paleogenetista Sally Wasef, del Centro Australiano de Investigación para la Evolución Humana de la Universidad de Griffith, en Australia. Y creen haber dado con la respuesta. Los resultados de este estudio acaban de publicarse en la revista PlosOne.

¿Eran cazados a gran escala?

Entre los años 650 y 250 a.C., los antiguos egipcios sacrificaron millones de ibis –de la especie Threskiornis aethiopicus, el ibis africano– que fueron posteriormente momificados para ser ofrecidos a Thot, una divinidad representada a menudo con cuerpo humano y cabeza de ibis que era el poderoso patrono de los escribas y dios de la escritura. Estas momias se ofrecían a Thot para pedirle salud, una larga vida o, simplemente, para que velara por el oferente.

Algunos textos antiguos parecen indicar que los egipcios criaban ibis a escala industrial, en instalaciones destinadas al efecto –de un modo similar a las modernas granjas de pollos– para satisfacer la enorme demanda de momias de estas aves por parte de los templos, que los vendían a los peregrinos, lo cual constituía un lucrativo negocio. Así lo indica, por ejemplo, un documento del siglo II a.C. en el que un sacerdote y escriba de la población de Sebenitos, en el delta del Nilo, llamado Hor, cuenta que alimentaba regularmente a miles de ibis "con trébol y pan".

Pero hasta la fecha, los investigadores no han tenido constancia del modo en que los antiguos egipcios lograron reunir una cantidad tan enorme de estas aves. Así, para intentar resolver el enigma, el equipo de Sally Wasef ha analizado los genomas de 14 momias de ibis sagrados de dos mil quinientos años de antigüedad procedentes de seis catacumbas egipcias (entre ellas Saqqara y Tuna el-Yebel) y los de 26 especímenes modernos de toda África para compararlos.


Diversidad genética

Para su sorpresa, vieron que la diversidad genética de las aves antiguas era casi la misma que la de las modernas. Si las aves hubieran sido criadas en granjas especiales, la diversidad genética debería haber sido muy baja debido a la endogamia. Wasef cree que esto demostraría "con toda probabilidad que los sacerdotes domesticaban poblaciones silvestres mediante técnicas como tentarlos con comida dentro de sus hábitats naturales, como los lagos o humedales cercanos a los templos. Este estudio arroja luz sobre un ritual practicado durante mucho tiempo por los antiguos egipcios y cómo los sacerdotes obtuvieron millones de ibis sagrados para sacrificarlos anualmente". En consecuencia, según este estudio, la cría a gran escala de ibis quedaría, de este modo, descartada.

"Una gran fábrica de momias"

Pero no todos los investigadores están de acuerdo con estas conclusiones. El arqueólogo Francisco Bosch-Puche, de la Universidad de Oxford, que no ha participado en el estudio, cree que las aves sí eran criadas en cautividad, tal como recogen algunos textos antiguos. Una de las pruebas que esgrime son las señales de fracturas curadas y enfermedades infecciosas observadas en algunas de las momias de ibis, que son muy similares a las que se documentan en las modernas poblaciones de animales en cautividad que presentan poca diversidad genética. Según el investigador, estas aves enfermas no habrían podido cazar o huir de los depredadores en estado silvestre, por lo que muy probablemente recibieron cuidados.

Bosch-Puche va más allá y afirma que entre los siglos VII y III a.C. todo Egipto era una gran "fábrica de momias". Según él, "incluso había crías de animales que no tuvieron tiempo de alcanzar la edad adulta [y que fueron momificadas] porque se necesitaban grandes cantidades de momias". Bosch-Puche sí considera, sin embargo, que la comida de las granjas de ibis habría atraído a miles de aves silvestres que habrían sido cazadas para completar la demanda de momias. Aunque para el arqueólogos no sería la caza la técnica principal para conseguir estas aves."Hablamos de millones de animales en lugares diferentes en todo Egipto, así que no me convence que dependieran sólo de la caza de ejemplares silvestres", zanja el arqueólogo.

De lo que no cabe duda es de que los resultados de este estudio genético contradicen las ideas tradicionales sobre cómo los egipcios sacrificaron y momificaron a millones de ibis. Pero las investigaciones sobre el ADN de estas aves también podrían responder a la pregunta de porqué se extinguió el ibis sagrado en Egipto a mediados del siglo XIX. Hasta ahora se ha argumentado que la pérdida de sus hábitats tradicionales podía haber sido la causa principal, pero no parece ser ésta la única respuesta, ya que estas aves son muy adaptables. Tal como afirma Salima Ikram, egiptóloga y especialista en momias animales de la Universidad Americana de El Cairo, "forma parte de un enigma superior que tiene que ver con las interacciones entre humanos y animales y su impacto en el medio ambiente".