jueves, 14 de septiembre de 2017

ABC:Egipto anunciará el descubrimiento de nuevas tumbas «en los próximos días»


«Vamos a anunciar el descubrimiento de nuevas tumbas en los próximos días», asegura con cierto misterio el director del Departamento de Antigüedades local, Mustafa Waziri. En un intento de volver a atraer a los visitantes extranjeros, Egipto ha dado a conocer en las últimas fechas el hallazgo de nuevas tumbas faraónicas en la ciudad monumental de Luxor y está restaurando otros monumentos.

En una entrevista, el arqueólogo explica que la apertura de nuevos sepulcros y atracciones «anima a volver a los turistas que han visitado Luxor anteriormente». Precisamente, Waziri prepara con el Gobierno provincial de Luxor la temporada turística invernal, que es la de mayor afluencia en el valle del Nilo, debido a las altas temperaturas en verano.

«Nuestro papel no es activar el turismo, ese es el trabajo del Ministerio de Turismo», destaca el arqueólogo, pero desde su departamento apoyan el sector con la apertura de nuevas zonas arqueológicas, tumbas y otros monumentos.

El pasado sábado, el ministro de Antigüedades egipcio, Jaled al Anani, acompañado de Waziri, anunció en Luxor el descubrimiento de la tumba de Amenemhat, un orfebre del dios Amon que vivió en la dinastía faraónica XVIII y cuyo sepulcro escondía piezas de uno de los templos de ese dios.

Además, el pasado abril una misión de arqueólogos egipcios descubrió una tumba casi intacta de un alcalde de la antigua Luxor (Tebas), llamado Ausrihat, de la misma dinastía del orfebre (1.550-1.295 a.C.), en la que había ocho momias.

Estos anuncios -que las autoridades egipcias suelen hacer a bombo y platillo- «ayudan a revivir el turismo», destaca Waziri, que promete que la tumba de Amenemhat no va a ser el último descubrimiento de la temporada.

Obras en los templos de Luxor y Karnak
El Departamento de Waziri está restaurando los templos de Luxor y Karnak, los más majestuosos de la ciudad, y en ese último complejo arquitectónico se está renovando una sala donde hay estatuas del faraón Tutmosis III, también de la dinastía XVIII.

Además, en Karnak el equipo de arqueólogos egipcios está quitando el cemento con el que fueron restaurados en los años 70 la sala de Ajmenu y el Templo de las Fiestas de Tutmosis III, para sustituirlos con materiales modernos como cal y arena, explica Waziri.

En el Valle de los Reyes, la mayor necrópolis de Egipto, que contiene hasta 64 tumbas de faraones, los restauradores están iluminando seis de ellas y se disponen a reabrir al público el sepulcro de Ramsés III, de la dinastía XX (1.186 - 1.069 a.C.).

El principal objetivo son «los turistas repetidores», esto es, los apasionados de la egiptología que regresan al país «para ver algo nuevo», dice Waziri.

El director de Antigüedades de Luxor, que es además el jefe de la misión egipcia que descubrió las tumbas de Ausrihat y Amenemhat, destaca que en esta última había conos funerarios en los que están escritos nombres de faraones, cuyas tumbas aún no han sido desenterradas. Esto alienta a Waziri y a su equipo a seguir trabajando para revelar nuevos misterios de los antiguos egipcios y, al mismo tiempo, intentar apoyar la maltrecha economía de sus descendientes.

El turismo era uno de los principales sectores económicos de Egipto y representaba en torno al 11,3 % del Producto Interior Bruto y la cuarta parte de las divisas que entraban en el país antes de la revolución de 2011. La violencia e inestabilidad política en los años que siguieron a la revuelta popular espantaron a los 14,7 millones de turistas que visitaron el país en 2010, marcando una cifra récord.

El año pasado, 4,5 millones de personas visitaron Egipto, atraídas principalmente por las maravillas faraónicas y las paradisíacas playas del mar Rojo, menos golpeadas por la crisis que las zonas arqueológicas situadas en el valle del Nilo y El Cairo.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

ABC:Hallan en Grecia una de las mayores tumbas de la civilización micénica


Arqueólogos griegos y británicos han hallado una de las más grandes y mejor conservadas tumbas de la civilización micénica cerca de la ciudad de Livadiá, a unos 138 kilómetros al norte de Atenas, anunció ayer el Ministerio de Cultura heleno.

La tumba data de la mitad del siglo XIV antes de Cristo, es la novena más grande de las 4.000 del periodo micénico halladas en los últimos 150 años y está situada en las proximidades de la antigua ciudad de Orcómeno, una de las más poderosas de aquel periodo.

Consta de una roca tallada, con un corredor de 20 metros de largo que conduce a una cámara sepulcral de 42 metros cuadrados.

El techo de esta cámara, que inicialmente estaba a una altura de 3,50 metros, se derrumbó en la antigüedad y cubrió los restos del hombre sepultado y de sus ajuares funerarios, lo que los protegió de los habituales saqueos de yacimientos arqueológicos.

El esqueleto hallado en el centro de la cámara pertenecía a un hombre de entre 40 y 50 años y por el tipo de piezas que le rodean, se deduce que era un guerrero.

Junto al difunto los arqueólogos hallaron partes de bridas de caballo, fragmentos de arcos, varias flechas, un anillo de sellar y joyas de estaño, lo que indica que pertenecía a la nobleza de Orcómeno.

Uno de los grandes valores de este hallazgo es que se trata de una tumba colmena hecha para una sola persona y que la gran riqueza de las piezas bien conservadas permitirá a los arqueólogos tener una idea más clara de las costumbres funerarias que regían en aquel periodo de la civilización micénica.

Además se trata de la segunda vez que se hayan joyas en la tumba de un guerrero. La primera fue en el espectacular descubrimiento, en 2015, en Pilos (sur de la península del Peloponeso) del sepulcro de un guerrero de la Edad de Bronce, repleto de joyas, con más de un millar de piezas de ajuar.

Hasta ahora se creía que las joyas solo formaban parte del ajuar funerario de las mujeres.

Las excavaciones en la tumba de Orcómeno comenzaron este año y durarán previsiblemente hasta 2021, indicó el ministerio.

martes, 12 de septiembre de 2017

ABC:Las termas romanas de Carmona se ganan ser visitables


La relevancia de lo descubierto que permite hacer comprensible todo un conjunto termal de época romana y la promesa de nuevos hallazgos ha conseguido que el yacimiento de la Plaza de Julián Besteiro en Carmona se contemple ya como un nuevo elemento patrimonial de Carmona que convertir en visitable.

La excavación se inició como actuación previa para la construcción de un aparcamiento en el casco histórico y se ha acometido en años sucesivos como aula práctica de los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona. En sucesivas campañas bajo la dirección del arqueólogo municipal Juan Manuel Román, ha ido creciendo hasta que la entidad adquirida hace que se haya descartado la idea del aparcamiento y sustituido por la creación de un espacio que pueda ser visitable y sume un aliciente turístico y cultural más a la ciudad. Aunque está por definir la fórmula ya que queda parte por excavar, pero la idea del Ayuntamiento pasa por su conservación y puesta en valor.

Y es que ya puede hablarse de uno de los mejores conjuntos de termas romanas de Andalucía, y con un grado de conservación notable. En esta parcela puede verse la estructura casi completa de unas termas públicas de época de Augusto, construidas alrededor del cambio de era, época de esplendor de Carmona y momento  en el que la ciudad logra el estatus de municipio. Fue el resultado de su apoyo a Julio César en la guerra civil con Pompeyo, que finalmente ganó el primero.

La ciudad crece entonces, ocupa nuevas zonas y requiere nuevas infraestructuras. Una de ellas unas termas, las segundas públicas de la ciudad, puesto que ya existían otras en lo que hoy es la calle Pozo Nuevo, que ya fueron excavadas y que aportaron interesantes mosaicos. Se realizó entonces en el nuevo sector de la ciudad un edificio de bastante entidad cuya estructura es perfectamente visible. Hay tres piscinas de agua  fría, cada una de un tamaño. De ellas se conserva en perfecto estado el recubrimiento de mortero, tan bien hecho que aún hoy funciona para evitar fugas de agua como se evidencia en caso de lluvia.

Se localiza la ubicación de la piscina de agua templada y de otra de agua caliente. Estas últimas se hundieron, pero si se conserva el hipocaustum que estaba bajo ellas y en el que se hacía el fuego para calentar el  agua de su interior. Se mantiene en pie incluso uno de los arcos que las sostenían y son visibles los restos de carbones y material quemado. Las termas tenían también su distribuidor con unos huecos que posiblemente fueran taquillas para dejar la ropa y una sala contigua que podría ser una palestra para hacer ejercicio o un lugar para socializar. En ella se conservó milagrosamente un resto de pintura mural con varios colores y lo que parece ser un delfín, que ha sido retirado y llevado al Museo de Carmona.

Pero además y en particular en la última campaña se ha encontrado lo que todo indica que se trataría del sistema de suministro de agua para la instalación. Han aparecido pozos que llegan hasta las minas de agua subterránea que cruzaban la ciudad. Esto supone conectar las termas con otro descubrimiento importante. Desde hace unos meses se trabaja en el subsuelo de Carmona para conocer el sistema de galerías de agua que abastecían la ciudad. Cada vez que hay una exploración, crece la entidad y las ramificaciones. Es una auténtica mina de agua que ahora adquiere confirmación de su antigüedad al menos hasta época romana y evidencia de uso como una red de agua corriente para las casas y los edificios públicos de la ciudad como  ocurre por ejemplo en las termas.

La excavación tiene aún más que aportar. Está prevista una próxima fase en un solar aledaño, ahora desocupado, donde todo indica que aparecerán más restos. Por lo pronto parte de una de las piscinas de agua fría que tiene su desarrollo bajo él. En los últimos días de la excavación de este año  aparecieron también algunas teselas sueltas de mosaicos. Evidencian que debieron usarse en la decoración de lo descubierto por ahora, pero se han perdido. Puede que la parte por excavar haya alguna sorpresa en este sentido al estar en un punto donde el grado de conservación podría ser mejor al estar más cerca de la superficie, lo que en este caso supone que haya sufrido menos en los sucesivos aterrazamientos y rellenos realizados en la zona a lo largo de la historia. La intención es que para los meses de octubre o noviembre pueda iniciarse la nueva campaña.

El solar es tan rico que no sólo hay restos romanos, sino que contempla una secuencia completa hasta el siglo XVII. En la última campaña se ha producido un hallazgo interesante posterior a Roma. Se trata de tres silos para el almacenamiento de grano. Tres construcciones excavadas en la piedra del alcor con forma de campana y con una boca circular donde posiblemente se almacenara el grano destinado a las siguientes cosechas. Son de época medieval islámica y posiblemente se sellaran y dejaran de usarse en periodo  almohade. También han aparecido restos de cerámica que puede darse entre los siglos IV-V de nuestra era y que resultan muy interesantes ya que se trata de un periodo en el que parece que la ciudad sufrió un notable despoblamiento por lo que hay escasos restos.

La secuencia se completa con restos de viviendas mudéjares del siglo XVI y con los del convento del que han aparecido cimientos, un gran aljibe y pozos ciegos. En uno de ellos con ajuares de cocina completos que bien pueden responder a la costumbre de dejar de usar todos los bienes de un monje cuando fallecía. Y el inquietante hallazgos de los huesos de ocho o diez niños de entre dos y tres años, que más allá de leyendas, parecen corresponderse con algún episodio de epidemia que causara una gran mortalidad infantil.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Aparecen restos de una villa romana del siglo II cerca de Ribaforada


 El Ayuntamiento de Ribaforada y la Sección de Arqueología del Gobierno de Navarra han promovido una intervención arqueológica dirigida por los arqueólogos Juan José Bienes Calvo y Óscar Sola Torres, y con la colaboración de Aitor Alzueta Chivite, que ha permitido sacar a la luz restos de un hipocausto perteneciente a una Villa Romana fechada entre el siglo II-III después de Cristo.

El hipocausto era el sistema romano de calefacción que consistía en una boca de horno u hogar donde se introducía el combustible (leña, otros) que servía para generar un foco de calor que era conducido a la cámara subterránea por la que circulada el aire caliente que permitía calentar el suelo de la habitación.

Los restos localizados en Ribaforada se corresponden con este sistema de calefacción. La intervención ha consistido en la realización de un sondeo de 4 metros de largo por 4 metros de ancho, que ha deparado la localización de un pasillo que comunicaba el hogar con el interior del hipocausto, y 16 pilastras realizadas por ladrillos circulares y cuadrados. La función de las pilastras era sostener las placas que componían el suelo de la estancia, y de las que se han localizado fragmentos muy parciales. Las pilastras se apoyan sobre un pavimento de argamasa de gran factura. De los restos conservan una altura de 60-70 centímetros, lo que supone un buen nivel de conservación.

El descubrimiento se produjo por la comunicación del vecino de Ribaforada, Aitor Alzueta, que tras apreciar la aparición en superficie de unas pilastras circulares se puso en contacto con representantes del Ayuntamiento de Ribaforada para dar información y aviso de los mismos. En dicha zona ya se tenía constancia de aparición de restos de cerámica romana, lo que hacía pensar que existía en la zona algún tipo de asentamiento.

Los restos se localizan en la terraza que delimita el casco urbano con el canal Imperial de Aragón y la vega del río Ebro. Situados en un espacio de terreno libre de construcciones, que sirve de espacio verde ocupado por pinos de repoblación.

PONER EN VALOR 

El Ayuntamiento de Ribaforada mostró ayer su satisfacción por la intervención realizada, “y que se hayan descubierto la ubicación de una Villa Romana en la localidad, confirmando la presencia ya en el siglo II de habitantes en nuestro termino municipal”. Asimismo, el alcalde mostró su disposición, una vez estudiados y catalogados los restos encontrados, a seguir con la excavación, consolidando y poniendo en valor el patrimonio encontrado, que forma parte de la historia de sus orígenes como pueblo. “Lo que hemos localizado ahora se trata de una de las estancias de la Villa Romana, pero es posible, que al igual que en otras construcciones de este tipo de la zona, se encuentren otras dependencias que todavía estén en buen estado de conservación, de ahí la intención de seguir con los trabajos”, afirmó el alcalde Jesús Mª Rodríguez.

domingo, 10 de septiembre de 2017

ABC:Nuevos frutos en la necrópolis faraónica de Dra Abu el Naga


Más de cinco meses de trabajos bajo el sol del verano egipcio y superando los rigores del mes de ayuno musulmán del Ramadán han dado sus frutos para el equipo de arqueólogos egipcios que excavaban en la necrópolis de Dra Abu El Naga, en la orilla oeste del Nilo y vecina de otras conocidas necrópolis faraónicas como Deir el Bahari o el Valle de los Reyes.

Según ha anunciado la mañana del sábado desde el mismo Luxor el ministro de Antigüedades egipcio, Jaled El Anany, la misión arqueológica egipcia se ha adentrado en una tumba del Reino Nuevo hasta el momento desconocida y que ha conservado grandes riquezas funerarias, así como varias momias.

«Se trata de una tumba de un orfebre, datada hacia la dinastía XVII (entre 1550 y 1295 a. C.), y reutilizada más tarde al comienzo del Periodo Tardío. Dentro hemos encontrado un gran número de objetos de la colección funeraria (...); se trata de un importante descubrimiento científico», ha declarado el El Anany en rueda de prensa en Luxor.

Dentro de la tumba, de un tamaño tan estrecho que se ha solicitado a los periodistas que entren sólo en grupos de dos, la expedición arqueológica encontró una gran colección de vasijas de barro y otras piezas de arcilla, momias, cuatro sarcófagos decorados, cerca de 150 estatuas rituales (ushabti) y doradas máscaras funerarias.

Dos estatuas de piedra arenisca
Dos estatuas de piedra arenisca parcialmente dañadas han permitido la identificación del honrado, un orfebre del dios Amón con el nombre de Amenemhat. Una de las estatuas representa a Amenemhat sentado en una gran silla de amplio respaldo junto a su mujer, ataviada con un largo vestido y una peluca, común en las mujeres de posición desahogada en la época. Entre sus piernas aparece tallado, en una escala menor, uno de los hijos del matrimonio, llamado Neb Nefir.

La entrada a la tumba del orfebre -que comparte patio exterior con un complejo funerario descubierto y anunciado el pasado abril, y se coloca entre las ya documentadas TT148 y TT300 de la necrópolis de Dra Abu el Naga-, conduce hasta una cámara cuadrada, con un nicho en la pared opuesta (dirección norte) y dos habitaciones adyacentes, una a la derecha, de unos siete metros de profundidad y construido para albergar –según las hipótesis de los egiptólogos- la momia de Amenemhat y su mujer. En una segunda cámara se han encontrado varios sarcófagos de las dinastías XXI y XXII que no han logrado conservarse en buen estado.

Una familia en un pozo funerario
Además de la tumba de Amenemhat, en el patio delantero, se ha encontrado un pozo funerario que «probablemente se remonte al Reino Medio (c. 2000 - 1800 a. C.)», según las primeras hipótesis desveladas este sábado en Luxor por el director de la excavación y del departamento de Antigüedades en la provincia sureña, Mustafa Waziri. Se trata de un enterramiento familiar: en el interior de dos sarcófagos de madera se han encontrado los restos de una mujer y dos de sus hijos. La mujer respondería al nombre de Amun el Hat, «que para mí sonaba masculino, de hombre, pero encontramos inscripciones que la identificaban como "la dama de la casa"», ha bromeado Waziri a los periodistas.

La mujer habría muerto alrededor de los 50 años y sufría de varias enfermedades, según ha detallado la egiptóloga Sherine Ahmed Shawqi, especializada en el estudio antropológico de restos óseos humanos. Los primeros estudios de la momia de la mujer encontrada en Dra Abu el Naga apuntan a que sufría de caries que le provocaron infecciones y abscesos en la mandíbula. «Esta mujer probablemente hubo de lamentarse extensamente (por el dolor), ya que el tamaño de su forúnculo es anormalmente grande», ha señalado. El segundo sarcófago lo comparten dos de sus hijos, de entre 20 y 30 años, cuyas momias están «en muy buen estado de conservación».

Pistas para nuevos descubrimientos
Pero quizá el descubrimiento más prometedor sea el de cincuenta conos funerarios, una suerte de sellos de arcilla con jeroglíficos estampados colocados a la entrada de las capillas de las tumbas, cuarenta de los cuales apuntan a la presencia de otras cuatro tumbas todavía por descubrir perteneciente a funcionarios de la dinastía XVIII. Los nombres estampados en los conos son de oficiales como Maati, Bengy, Rourou y el visir Ptahmes. «Si seguimos excavando, encontraremos cuatro nuevas tumbas, inshallah (si dios quiere)», ha apuntado Waziri, quien en declaraciones anteriores había insistido en la «riqueza» del complejo funerario anunciado este sábado, «mayor y más histórico» que el complejo funerario del juez y magistrado tebano Userhat (anunciado a bombo y platillo en abril pasado).

«El trabajo no ha terminado todavía, creo que el mes que viene anunciaremos un nuevo descubrimiento también dentro de esta tumba», ha adelantado por su parte el ministro El Anany. «Este será año de las excavaciones, de los descubrimientos», ha concluido Waziri, que como el Ministerio de Antigüedades egipcio ve en Dra Abu el Naga el escenario de nuevos descubrimientos en el extenso campo de la egiptología.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Investigadores de la UCA descubren dos fábricas salazoneras romanas en Baelo Claudia


Investigadores del grupo de investigación HUM-440 de la Universidad de Cádiz y del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia de la Junta de Andalucía descubren dos fábricas salazoneras romanas completas en un excelente estado de conservación en Baelo Claudia. Es la primera vez que se han podido documentar en todo el Mundo Antiguo restos orgánicos de atún en salazón (denominado salsamentum por los romanos), gracias al hallazgo de pieles en el interior de algunas piletas.

En agosto ha terminado la campaña arqueológica del proyecto general de investigación Economía marítima y actividades haliéuticas en Baelo Claudia, dirigido por el profesor Darío Bernal Casasola, del área de Arqueología de la Universidad de Cádiz. Tras más de un mes de excavaciones, se ha finalizado el estudio en el barrio pesquero-conservero de la ciudad hispanorromana de Baelo Claudia, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Mediterráneo occidental.

Los hallazgos han sido “espectaculares”, según sus promotores, y se enmarcan en el Conjunto Industrial XI y XII, desconocido hasta el inicio de este último trabajo, donde se han aplicado los métodos más precisos de excavación y estudio, de cara a la reconstrucción del tipo de alimentos allí fabricados entre el siglo I y el siglo V d.C. Se trata de una investigación interdisciplinar, aún poco frecuente en el ámbito de las Humanidades, a través de la cual se han realizado análisis arqueológicos (excavación microespacial), arqueozoológicos (estudio de los huesos de peces aparecidos), palinológicos (análisis de los restos de polen) y arqueométricos (análisis químico de residuos orgánicos, entre otros).

Asimismo, se ha estudiado el Garum (salsa derivada de la fermentación del pescado en medio salino), a través de residuos de su fabricación, intactos aún, en la base de algunas ánforas.

El estudio de los huesos de atunes de una fosa ha permitido reconstruir el sistema de despiece selectivo de estos grandes animales, muy similar al “ronqueo” que actualmente se sigue realizando, de manera perfeccionista, en las almadrabas del estrecho de Gibraltar. Y han aparecido también aparejos de pesca y herramientas de hierro relacionadas con el despiece y fileteado de estos grandes migradores. Actualmente, se está trabajando con el profesor Víctor Palacios del área de Tecnología de los Alimentos de la UCA en la recuperación del Garum de Baelo Claudia, a través de la reproducción experimental de los procesos alimenticios tal y como se ha conocido gracias a las excavaciones arqueológicas.

Dichos hallazgos “son sumamente relevantes ya que debido a su naturaleza orgánica no se suelen conservar en el registro arqueológico, tratándose de un unicum y convirtiendo a Baelo Claudia en uno de los lugares más importantes en el mundo para el conocimiento de la pesca y la industria conservera de época romana, base de las tradiciones artesanales que se han mantenido en el estrecho de Gibraltar hasta hace escasas generaciones”, según el profesor Bernal.

Estos trabajos de campo se realizan en colaboración con el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y están autorizados por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía con la financiación al proyecto GARVM II del MINECO (HAR2016-78691P), codirigido por los profesores Darío Bernal y Víctor Palacios.

viernes, 8 de septiembre de 2017

La Vanguardia:Aparece una necrópolis romana al lado de la Atlàntida de Sitges


Lo que ahora es una pequeña y apartada playa natural de Sitges, al lado de la antigua discoteca L’ Atlàntida, había sido una necrópolis romana. La playa de las Coves de lo que algunos defienden ¬sin pruebas– que fue la Blanca Subur había sido un lugar donde se ­hicieron entierros romanos durante al menos tres siglos. Así lo ha revelado el análisis de dientes de dos de los tres individuos que un temporal desen­terró a finales de enero pasado. Los dientes han sido sometidos a la prueba del carbono 14 en el laboratorio ­Beta Analytic de Miami, gracias a la ayuda económica de una funeraria. El estudio, presentado ayer tarde, ha permitido descubrir “la continuidad evidente en el uso de este espacio litoral como zona de entierro”, según el arqueólogo Joan Garcia Targa.

Teniendo en cuenta los límites antiguo y moderno de las dataciones hechas, estas se extienden entre el año 50 y 385 de nuestra era. Los investigadores afirman que “considerando que la línea costera en época romana estaba 150 metros más lejos que en la actualidad, se puede presentar como hipótesis la posibilidad de que se puedan documentar otros entierros cerca de los recuperados en febrero de este año”. Por lo tanto, es posible también, según los arqueólogos, que el parking asociado a la macrodiscoteca L’ Atlàntida, que tomó el nombre de la isla o continente mitológico hundido bajo las aguas 9.000 años antes de la Grecia clásica, forme parte de un área de entierro más extensa o bien de espacios habitados a los que estarían asociados los entierros.

Maria Ángeles Matías, enfermera y aficionada a la arqueología, localizó fortuitamente mientras paseaba la necrópolis en la playa de las Coves, y después de notificarlo empezaron los trámites para poder hacer las excavaciones en la zona. La intervención se efectuó el 9 de febrero y durante este proceso se recuperaron restos óseos de tres personas: un hombre adulto, una mujer joven y un bebé de pocas semanas. El arqueólogo Joan Garcia Targa y la antropóloga física Núria Armentano (los dos de la empresa Àtics) dirigieron la excavación. El equipo lo completó Marc Clavaguera, topógrafo que efectuó un plano detallado, la arqueóloga Sofia Aldeco Cobo y los colaboradores María Ángeles Matías, Antoni Franco y Josep Carbonell Vidallet.

Los restos excavados corresponden a tres entierros individuales, de los que se han recuperado los huesos sólo de forma parcial. Uno de los esqueletos corresponde a un hombre de 30 a 35 años de edad, de constitución robusta y corta próxima a 1,65 metros. Este esqueleto presenta una lesión traumática consolidada en la clavícula izquierda y alteraciones articulares en el esqueleto vertebral dorsal, con calcificación de las ligamentos.

Los restos de los otros esqueletos corresponden a dos individuos no adultos: unos restos son compatibles con los de una chica de unos 15 años, y los otros con los de un bebé, de menos de seis meses de vida. Los restos esqueléticos de estos dos individuos no presentan anomalías ni patologías. Más allá del hecho de hallarse enterrados cerca, no hay evidencias que permitan relacionar familiarmente a estos tres individuos. Su hallazgo es indicativo de un posible cementerio o zona de necrópolis más amplia, de la que sólo se han recuperado los restos de ests tres personas.