jueves, 23 de mayo de 2019
Hallado el foro romano de Talavera de la Reina
Las obras de ampliación de los Juzgados de Talavera de la Reina (Toledo) han permitido descubrir el foro romano con que contó esta ciudad situada a medio camino entre Augusta Emérita, Complutum y Tarraco. Las obras, efectuadas en la antigua guardería del Santo Ángel Custodio, han sacado a la luz un enlosado romano de trece metros de largo y 9 de ancho «muy bien conservado», según César Pacheco, uno de los arqueólogos encargados del proyecto.
«Es un hallazgo importantísimo porque hemos encontrado losas apoyadas en el lecho natural de asiento de la propia ciudad en el primer momento de su fundación en el siglo I después de Cristo», añadió este martes este arqueólogo en referencia a los orígenes de Caesaróbriga -la actual Talavera de la Reina- tras la conquista de la ciudad de los vetones por Quinto Fulvio Flaco en el año 181 antes de Cristo. Fue, precisamente, en el siglo I d.C. cuando vivió su máximo esplendor llegando a contar con varios templos y un teatro.
«Estamos configurando poco a poco el urbanismo romano de la ciudad y estamos ante el espacio abierto de lo que era la plaza principal y el centro político de Caesaróbriga, que se vincularía con espacios como la domus, los restos de templos que se ubican en el actual Centro Cultural Rafael Morales, las termas y las casas de la aristocracia que se han excavado en los últimos años», indicó el arqueólogo César Pacheco, que también destacó otros elementos hallados en estas excavaciones como metros de empedrado, una alcantarilla, botellas, ollas, candiles y una basa de mármol de un edificio.
miércoles, 22 de mayo de 2019
ABC:Denuncian que parte del Muro de Adriano colapsa por la obsesión de sacarse el «selfie» perfecto
El Muro de Adriano es la muralla romana más larga de Europa con una longitud de 135 kilómetros y fue construido en lo que antes era Britannia por orden del emperador Adriano en el año 122 a. C con el fin de protegerse de los Pictos.
Cada año, miles de turistas llegan hasta aquí en autobuses procedentes de todo el mundo. Para evitar daños, hay señales que alertan a los visitantes de que no se pongan de pie en el muro. Sin embargo, muchos hacen caso omiso y escalan a través de las piedras, que superan los dos metros de altura en algunos puntos, para inmortalizar el momento.
Esta actitud temeraria es la que, al parecer, ha causado que un fragmento de más de tres metros de este Patrimonio de la Humanidad, en la que supuestamente se inspiró George R.R. Martin para el Muro de Hielo de «Juego de Tronos», haya quedado destrozado. Se trata de la parte más cercana al punto turístico de Steel Rigg, en Northumberland, que cuenta con un párking próximo.
«Esta sección de Steel Rigg es una de las localizaciones preferidas para hacer fotografías, debido a lo cerca que se encuentra del aparcamiento y al acantilado del fondo», afirma en el Daily Mail Pete Savin, un fotógrafo especializado en arqueología y en el Muro de Adriano.
Savin publicaba varios tuit conminando a los turistas a que cesaran de escalar sobre el muro, junto a fotografías que atestiguaban el daño. Poco después, la prensa británica se hacía eco de su denuncia, copando los titulares.
Este fotógrafo explicaba que todo este destrozo ha sido causado a lo largo de muchos años: «Recorro con frecuencia esta sección del Muro de Adriano y he visto daños en diferentes áreas y, en una ocasión, le pedí a un grupo que no se subiera debido al deterioro causado y también a su propia seguridad».
«He hecho fotografías aquí durante al menos cuatro años -aclara- y ves familias encima el muro». Además, en ocasiones «cuando estoy haciendo la foto, veo las siluetas de la gente al fondo sobre la muralla y acto seguido, un brazo en alto para realizar un "selfie"».
Savin confiesa que ir viendo que los desperfcetos cada vez van a más le causa «frustación». «El daño que vi el domingo estaba en un nivel que nunca he visto antes y quedé impactado al ver el muro colapsado».
Una portavoz de la National Trust, el organismo británico encargado de velar por su patrimonio, ha emitido un comunicado en el que afirma que se van a realizar una serie de trabajos en ese fragmento de la muralla romana el próximo mes de julio.
«Este proyecto ayudará a los visitantes a entender cómo pueden desempeñar su papel para ayudar a preservar el Muro de Adriano caminando junto a él y en el paisaje que lo rodea, en lugar de hacerlo sobre él, asegurando que las futuras generaciones puedan disfrutar del monumento», ha rematado.
martes, 21 de mayo de 2019
ABC:Encuentran por casualidad una de las monedas más extrañas del Imperio Romano
Unas obras en una carretera del Reino Unido (la A14, en el tramo que une Cambridge y Huntingdon) han hecho posible un hallazgo arqueológico tan pequeño como raro y valioso.
Hablamos de una moneda de 1.800 años de antigüedad, «extremadamente rara», según contaron los expertos. En la moneda puede verse el rostro del emperador Leliano, que solo gobernó durante dos meses en el año 269.
El arqueólogo Steve Sherlock afirmó a la BBC que se trata de un hallazgo «significativo», porque es la segunda de su tipo que se ha descubierto en Inglaterra.
«A los emperadores romanos les gustaba acuñar monedas. Leliano reinó por solo dos meses, tiempo suficiente para hacerlo», describió al mismo medio Julian Bowsher, experto en monedas del Museo de Arqueología de Londres.
De Leliano no se tienen muchos datos, más allá de que fue un oficial que regía Baja Germania hasta que se rebeló ante el emperador Póstumo, y que fue asesinado solo dos meses después de convertirse en emperador.
lunes, 20 de mayo de 2019
ABC: El penúltimo misterio de Tutankamón
Hongos u orín de murciélago? Cuando la arqueología mundial empieza a prepararse para el centenario (en 2022) del descubrimiento más célebre de la arqueología, el de la tumba de Tutankamón, un nuevo misterio rodea al mausoleo. ¿Qué son esas manchas escampadas por todo el recinto?
Un equipo de especialistas del Getty Conservation Institute (GCI), poderosa organización cultural radicada en Los Angeles, emitió hace poco un informe en el que afirma que esos puntos oscuros que salpican las pinturas de la tumba real corresponden a hongos. De ser así, podría estar en peligro el estado de conservación de la fastuosa cavidad del Valle de los Reyes. ¿Qué hongos son? ¿Son nocivos para las maravillosas pinturas?
Sucede que esas mismas manchas ya fueron estudiadas en los años 90 por un profesor y químico barcelonés, Eduard Porta, que determinó que son orines de murciélagos oxidados, aunque también haya hongos.
En aquella época, la Egyptian Association of Antiquities (EAO) comisionó al experto catalán para investigar las condiciones de conservación de la tumba de Tutankamon de cara a su futura restauración. “Visité la tumba de Tutankamón varias veces, para discutir las necesidades de conservación y restauración de las pinturas y para preparar un programa sobre las acciones a realizar; primero, estábamos de acuerdo en que el tema más importante era conocer la composición y la procedencia de las manchas marrones que se ven por todas las paredes de la tumba. Esas manchas espeluznantes de color marrón son muy duras, sólidas, compactas y están bien adheridas a la pintura y las paredes originales, y presentan cristalizaciones sobre las pinturas cuando se observan con una lupa. Además, realizamos una prueba y nos dimos cuenta de que estas manchas eran extremadamente duras”. Las muestras fueron analizadas en los laboratorios de la Universitat de Barcelona, donde Porta era profesor.
Estas investigaciones fueron presentadas y publicadas en 1994 en un congreso de internacional sobre pintura egipcia en la Université Libre de Bruselas, por invitación de la Fundación Egyptologique Reine Elisabeth.
El científico también se preocupó de comparar el estado de la tumba en aquella época con las fotografías tomadas por los equipos del descubridor, Howard Carter, en 1922. Las manchas ya estaban, y fue el propio Carter quien dijo entonces que aquellas manchas eran hongos. Esta afirmación se ha ido replicando durante décadas por expertos y no tan expertos.
Hace ahora diez años, en 2009, el Supreme Council of Antiquities (SCA) egipcio, la máxima administración cultural del país, junto al instituto Getty, anunciaron el inicio de nuevos trabajos de restauración en la tumba de Tut. Porta les remitió su informe. Sin respuesta, pese a la buena relación que mantienen: durante seis años, Porta fue coordinador de la restauración de la tumba de Nefertari, esposa de Ramsés II, financiada por el GCI.
¿Entonces...? En un contacto por correo electrónico, el coordinador de la investigación del GCI, Neville Agnew, ofrece a este diario una escueta respuesta: “Gracias por su interés en la tumba de Tutankamón y las manchas marrones. Me disculpo por no poder, una vez más, explicar nuestra evidencia de la naturaleza fúngica de las manchas marrones”. Agnew cierra su mensaje diciendo que el Getty “no está interesado en continuar con el tema”.
La institución americana fue mucho más explícita en un informe que envió a Porta. De entrada, opinan que los rasguños y rayas en las paredes producidos por los murciélagos son distintos a los del resto de tumbas del Valle de los Reyes donde se acreditó su presencia. Lo mismo dicen de las manchas, que sólo en la tumba de Tutankamon son redondas, “característica del crecimiento de hongos”. Entre las sustancias aisladas, el GCI detalla “ácido málico, proteínas (principalmente aminoácidos glutámicos y aspárticos), carbohidratos (principalmente arabinosa y galactosa), calcio, sodio, pero no aniones inorgánicos”.
En su web, el Getty explica que en la última década ha estado haciendo “el estudio más completo de la tumba desde que se descubrió, lo que permitió comprender mejor cómo se construyó y decoró”, además de “desarrollar medidas para contrarrestar los riesgos actuales”. Su análisis químico y de ADN confirmó que “las manchas ya no eran un riesgo, pero no se eliminaron porque se descubrió que habían penetrado a través de la capa de pintura”.
Porta discrepa en este punto, y evidencia que los mamíferos alados habían escampado sus orines y excrementos antes de que se pintara la tumba. Tomó microfotografías que así lo demuestran.
Tutankamón murió accidentalmente a los 19 años hacia el 1300 aC, de modo que su gobierno no tenía preparada todavía una cámara funeraria. Esta, un conjunto de apenas cuatro estancias, y una de las más pequeñas del Valle de los Reyes, se habilitó a toda prisa cuando murió.
“¿Que hay hongos en la tumba? Seguro”, admite Porta, “los hongos viven en los climas más duros, difíciles y hostiles del mundo, incluso se han encontrado en naves espaciales, en la estratosfera y en todos los climas de la tierra, ¿como no iban a estar en la tumba, con un clima tropical, con más de 80% de humedad durante todo el año? Pero no son la causa principal de las manchas marrones que se encuentran encima y debajo de las pinturas de Tut. Los análisis del Getty efectuados únicamente en las partes externas de las pinturas han encontrado todos los materiales de metabolismo de los hongos, como era de esperar”.
Los análisis realizados en Barcelona en los años 90 detectaron la presencia de “urea, ácido úrico, muchos aminoácidos entre ellos alanina, glicina, ácido aspártico, ácido glutámico, triphophates”. “El color marrón extremo de las manchas podría explicarse –añadía el estudio de Porta– por una reacción química entre los azúcares de la goma arábiga, el aglutinante utilizado en las pinturas originales, y la urea y el amoníaco provenientes de la orina fresca del murciélago”. “Las manchas marrones son consecuencia de la orina”, concluye.
Si se intentara eliminarlas, los daños serían “irreversibles”, según Porta.
En lo que Porta y el Getty coinciden es que las manchas están inactivas. “Se calcula que desde su descubrimiento –detalla el barcelonés– más de 100 millones de personas han visitado la tumba. Cada persona emite al aire unos 80 gramos de agua por hora en forma de vapor, por ello la humedad dentro de la tumba durante todos estos años ha sido muy elevada y también la temperatura: el clima ideal para que los hongos se desarrollaran en toda su potencia y esplendor, accidente que no ha ocurrido”, concluye Porta.
sábado, 18 de mayo de 2019
El País:¿Quién cometió 10 asesinatos hace 2.000 años en un islote deshabitado?
El islote de Sa Galera se extiende a 170 metros de distancia de la línea de costa de la ciudad de Palma de Mallorca. Ocupa unos 1.800 metros cuadrados (la cuarta parte de un campo de fútbol) y nunca ha sido habitado por humanos, aunque muchas culturas lo han pisado. Sin embargo, oculta enigmas que traen de cabeza a los arqueólogos Ramón Martín y José Argüello que, desde 2012, lo han excavado junto a 80 voluntarios. Algunas de las interrogantes de esta planicie de roca ya han sido resueltas, pero otras continúan en el aire: ¿por qué y quién fue responsable de la muerte violenta de diez personas en la isla y las tiró a diferentes oquedades hace 2.000 años? ¿Por qué asesinaron a dos mujeres embarazadas? ¿A quién correspondía el cadáver del hombre rico? Ahora, el equipo investigador de Sa Galera y las universidades de Cranfield, Upsala, Estocolmo, Oxford y Complutense de Madrid buscan en la genética una respuesta. De momento, los especialistas ya han logrado reconstruir el rostro de uno de dos de los desdichados. Las investigaciones se alargarán hasta 2024.
os primeros hallazgos datan de 1967 por parte del arqueólogo Lluis Plantalamor, pero no fue hasta 2012 cuando se realizaron de una manera más planificada y permitieron sacar a la luz los restos de una pequeña estructura funeraria calcolítica (entre 2000 y 2200 años antes de nuestra era), además de 65 fragmentos de cerámica de ese periodo. Los cartagineses arribaron al islote entre los siglos IV y III antes de nuestra era, cuando excavaron un sistema de cisternas rituales y canalizaciones y un templo de unos 5 por 5 metros para crear un espacio sagrado. En la edificación se emplearon grandes sillares, de hasta 120 centímetros de longitud y 70 de ancho, que se extrajeron de la misma isla (la cantera es visible hoy en día). El edificio alcanzó los cuatro metros de altura y se veía desde cualquier punto de la bahía de Palma.
ntes de la Segunda Guerra Púnica entre cartagineses y romanos (218-201), el templo fue rodeado de una construcción más grande de 10 por 10 metros, y durante esa contienda fue objeto de dos destrucciones. Primero sufrió un incendio, pero fue reconstruido por los baleares. Finalmente, fue arrasado por los romanos, como demuestra el hallazgo de una punta de escorpión (proyectil), disparada desde un barco de guerra. De esa época se han hallado gran cantidad de cerámicas púnicas, íberas, norteafricanas e itálicas, que corresponden a ofrendas en el templo: ocho monedas, platos de pescado, cuencos, jarritas y un askos [especie de jarrón] ebusitano. Casi todo, del siglo II a. de C., incluido un esqueleto dentro de una sepultura. Su buen estado de conservación permite saber que se trataba de un hombre bien alimentado y posiblemente rico, de 1,65 metros de altura y de entre 35 y 40 años de edad. Se ha reconstruido su busto.
El templo estuvo en uso hasta la conquista romana de Mallorca en el 123 a.C por el cónsul Cecilio Metelo. Y eso que los cartagineses y sus aliados baleáricos (eran sus honderos mercenarios) habían construido una muralla y un torreón en torno al edificio para defenderlo y para proteger el puerto de la costa.
En el siglo I, con Hispania ya sometida a la bota de Roma, alguien abandona los 10 cuerpos. Entre ellos una chica de 22 años, boca abajo y embarazada de nueve meses o con el bebé recién nacido. El estudio antropológico indica que podría ser mestiza (negroide subsahariana y caucásica), algo que se confirmará con análisis de ADN. Su rostro se ha recuperado gracias al trabajo de los antropólogos y artistas plásticos. "Está claro", señala Argüello, "que sufrieron una muerte en extrañas circunstancias porque sus cuerpos fueron abandonados de cualquier forma”. ¿La cuestión es por qué?. La posibilidad de que sus muertes fueran producto de un ritual es escasa y la investigación continúa".
Hasta el momento se han recuperado y restaurado más 200 piezas metálicas y cerámicas de esa época. El islote no fue vuelto a pisar por nadie durante más de mil años, hasta la Edad Media, de la que se han encontrado algunos materiales. En la Edad Contemporánea, la cercanía a un matadero y sus consiguientes olores y desperdicios hizo que no fuera urbanizado. En el siglo XX, solo los militares lo utilizaron como campo de tiro. Desconocían que estaban bombardeando un yacimiento de 4.000 años frente a las costas de Palma, al tiempo que permitían que el islote se librase de la salvaje ocupación urbanística de los años 60 y 70, y llegase así, casi intacto, hasta nuestros días. Con misterio incluido.
viernes, 17 de mayo de 2019
El Arco de Jano Augusto ya es Bien de Interés Cultural
Un paso más en uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de las últimas décadas en la provincia. La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, a instancias de su Delegación Territorial en Jaén, inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la consideración de Bien de Interés Cultural, el Arco de Augusto (Ianus Augustus) en Mengíbar, Jaén. Lo ha hecho, según explica la Junta, en referencia al Decreto 571/1963 sobre protección de los escudos, emblemas, piedras heráldicas, rollos de justicia, cruces de término y piezas similares de interés histórico-artístico, gracias al cual se ha podido inscribir “instantáneamente y sin necesidad de declaración expresa”. “El basamento del Arco de Augusto en Mengíbar, punto de inicio de la Vía de Augusto en la Bética, se puede considerar con justicia una de las demás piezas y monumentos de análoga índole que el Artículo 1 de la citada disposición contempla”, destaca la Administración autonómica.
Este kilómetro 0 de la Via Augusta en Andalucía fue descubierto por los trabajos arqueológicos desarrollados por el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, en el marco del Proyecto General de Investigación “Iliturgi: conflicto, territorio y paisajes sagrados”. Gracias a la disposición y morfología de la cimentación, junto a su posición con respecto al camino, permite plantear que es la huella material conservada de un gran arco, de 14,80 metros de longitud, casi 5 metros de anchura, y un único vano central de 5,15 metros por donde discurría la Via Augusta. El hallazgo permitió “colocar” el kilómetro cero de esta vía en el término de Mengíbar, la frontera entre la Bética y la Tarraconense. La importancia del descubrimiento motivó que el Ayuntamiento de Mengíbar adquiriera los terrenos donde se encontró el arco y los restos anejos, lo que facilita cualquier iniciativa inversora.
excavaciones. Los primeros trabajos de excavación arqueológica en el Ianus Augustus se realizaron en 2018. Cuando se corroboró la tesis de los científicos, el Ayuntamiento adquirió los terrenos del yacimiento e invirtió una partida económica y puso a disposición de los investigadores de la UJA operarios para ayudarlos en los trabajos, como recuerda el propio Ayuntamiento. Hace un mes comenzó la segunda fase de la investigación, en la que la Administración mengibareña vuelve a invertir fondos para la participación de trabajadores y maquinaria del Ayuntamiento, a disposición de los arqueólogos Juan Pedro Bellón, Miguel Ángel Lechuga y María Isabel Moreno. El equipo de científicos encontró más restos del edificio anejo al Arco. “El Ayuntamiento de Mengíbar es partícipe del descubrimiento del Arco de Jano desde el minuto cero. Primero, apoyamos económica y logísticamente los primeros trabajos que lograron el hito histórico. Después, adquirimos en tiempo récord los terrenos y, ahora, hemos vuelto a invertir en los trabajos arqueológicos que han encontrado los nuevos restos que han contribuido a sustentar la declaración como BIC. La compra de los terrenos ha sido fundamental. Y es toda una satisfacción de la que los vecinos de Mengíbar nos tenemos que sentir muy orgullosos”, destacó el alcalde, Juan Bravo, tras esta catalogación.
jueves, 16 de mayo de 2019
National Geographic:El Partenón afronta una restauración histórica
Tras sopesar los pros y los contras, el Consejo Arqueológico Central del Ministerio de Cultura de Grecia (KAS) ha autorizado esta semana la restauración de algunas partes de la cella o naos del Partenón, el gran templo dórico dedicado a Atenea, diosa patrona de la ciudad, que se alza en lo alto de la Acrópolis de Atenas. La cella era la parte más sagrada de un templo griego, el lugar donde se conservaba la estatua de culto de la divinidad, en este caso, la estatua crisoelefantina (de marfil y oro) de doce metros de altura de la diosa Atenea, obra del escultor Fidias.
La restauración consistirá en rehabilitar los dos lados más largos de la cella, el lado norte y el lado sur, con el propósito de recuperar gran parte de la geometría del edificio, su identidad y su historia. La altura del muro de la cella en el lado norte se prevé que alcance los 4,5 metros y en el lado sur, unos diez metros. Esta propuesta se basa en la efectuada por el arquitecto, restaurador e ingeniero Charálambos Bouras, que presidió el Comité de Monumentos de la Acrópolis hasta su muerte en 2006. De este modo, según los expertos, los visitantes no verán un espacio vacío en medio de las columnas que rodean el templo y podrán entender mejor cómo era la arquitectura original del edificio.
El Partenón recuperará su silueta
El proyecto, que tiene prevista una duración de quince años, pretende utilizar piezas procedentes del templo, en concreto 360 sillares originales que se encuentran dispersos alrededor del Partenón, a los que se añadirán unos noventa nuevos de mármol de Dioniso, un tipo de piedra muy parecida al original mármol pentélico que se usó para erigir el edificio.
De este modo, la restauración permitirá contemplar el Partenón en el estado en que se encontraba tras la explosión del polvorín turco que tuvo lugar durante el ataque de las tropas venecianas en 1687, que a pesar de su potencia dejó la cella en pie. Esta parte del templo fue destruida en 1822, fecha en que los otomanos rompieron las paredes de la cella para extraer el plomo que se encontraba en el interior de los sillares de mármol que la formaban –hay que pensar que los antiguos griegos no usaban argamasa para unir los sillares de piedra, sino que los enlazaban con abrazaderas de hierro recubiertas con plomo para evitar la oxidación–. Los sillares rotos fueron abandonados alrededor del templo, donde han yacido todo este tiempo.
Este anuncio ha avivado la polémica sobre la reclamación de los frisos del Partenón por parte del gobierno griego al gobierno británico, ya que algunos especialistas griegos creen que esta restauración debería ir seguida de la del friso interior que recorre el muro de la nave, y consideran que para Grecia sería una oportunidad única de volver a plantear esta histórica reclamación.
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