jueves, 9 de agosto de 2018

ABC:La extraña hipótesis sobre por qué los emperadores romanos eran asesinados


Si bien es cierto que el Imperio Romano fue muy poderoso en su esplendor, los golpes de estado por ostentar el poder se convirtieron en un contínuo. Durante más de 500 años el 20% de los 82 emperadores que gobernaron Roma fueron asesinados estando en el poder. De acuerdo a un nuevo estudio la culpa de todo esto lo tiene la lluvia.

Según ha informado «Live Science», los investigadores culpan de los asesinatos a las escasas precipitaciones. Han llegado a la conclusión que la falta de agua en la región afectaba a los campos de cultivo. Sin los productos de los agricultores las tropas del ejército romano se morirían de hambre. «Esta situación de sequía habría llevado al límite a los soldados para amotinarse», explicó el principal investigador de este estudio, Cornelius Christian. «Ese motín, a su vez, colapsaría el apoyo al emperador y por tanto sería más propenso a sufrir un ataque», concluyó Chistian.

Esta investigación forma parte de un nuevo campo de estudio que analiza cómo o hasta qué punto afectaron las condiciones climatológicas a las sociedades antiguas. Aunque hay que aclarar que no es el único factor que conduce al asesinato.

Cornelius Christian no es un arqueólogo, es un profesor de economía en la Universidad de Brock en Ontario, Canadá. Realizó este descubrimiento cruzando varios datos. Por una parte utilizó los datos climáticos de un estudio publicado en 2011 donde los investigadores analizaban las precipitaciones de los últimos 2.500 años gracias a los troncos fosilizados de los árboles alemanes y franceses. Por otra parte, investigó los archivos que describían motines militares y asesinatos a los emperadores Romanos. Conectó ambos números en una sola fórmula y descubrió que «una menor cantidad de lluvia se traducía en una mayor posibilidad de que se produjeran estos asesinatos, dado que a menor cantidad de lluvia, menos comida había para todos».

«Aunque la lluvia pudo haber jugado un papel importante en los asesinatos, también influyeron otros factores», explicó Jonathan Conant, profesor de historia de la Universidad de Brown que no formó parte del estudio. Conant explicó que, por ejemplo, «la mayoría de los asesinatos de Roma sucedieron en el siglo III d.C. duante una inflación masiva, brotes de enfermedades y guerras externas, todo lo cual afectó a la estabilidad del Imperio».

Para Conant la hipótesis de la lluvia «agrega otra capa de complejidad y matiz a nuestra comprensión de la historia política del Imperio Romano, especialmete en el siglo III». Pero no llega a resultar concluyente.

miércoles, 8 de agosto de 2018

ABC:Un aficionado a la arqueología descubre un tesoro de época romana en Inglaterra






El aficionado a la arqueología Jason Massey, miembro del grupo «Detecting for Veterans», ha realizado un extraordinario hallazgo en la ciudad inglesa de Crewkerne: un anillo de oro ornamentado de hace 1.800 años, es decir, de época romana, junto a unas 60 monedas, según informa la BBC.

En el anillo se puede ver un ónix negro adornado con una imagen de la diosa grecolatina Victoria conduciendo su carro. Tiene un peso de 48 gramos y, aunque todavía no ha sido sometido a los análisis pertinentes, expertos del Museo Británico afirman que fue fabricado entre el 200 d.C. y el 300 d.C.

No es la primera vez que Massey desentierra objetos de valor en las cercanías de esta localidad inglesa. En noviembre, él y sus amigos hallaron un ataud hecho de plomo y 250 monedas de época romana. Todo esto hace indicar que en las proximidades de Crewkerne se alzaba «una villa romana de muy alto estatus», según afirmó el aficionado a BBC.

Ahora mismo Massey está interesado en encontrar el sitio en el que se encontraba la villa y averiguar quién habitó en ella. Esta debió ser una persona de mucha influencia en las islas, ya que este tipo de anillos no eran portados por cualquiera. El oro, al igual que en la actualidad, era considerado en época romana una muestra de estatus y un símbolo de riqueza.

martes, 7 de agosto de 2018

National Geographic:Descubierta un arpa griega de las más antiguas, en una tumba al suroeste de Rusia


El Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de Rusia ha anunciado el hallazgo de restos de instrumentos de la Grecia Antigua, concretamente un arpa y una lira, en una necrópolis cerca del asentamiento de Volná, en la península de Tamán, en el suroeste de Rusia, donde recientemente fue hallado un casco corintio del siglo V a.C. En comparación con otros descubrimientos previos, "el arpa excavada en Tamán es una de las más antiguas y mejor conservadas en lo que se refiere a instrumentos musicales griegos antiguos", dice Roman Mimohod, el director de las excavaciones.

"Hasta ahora sólo teníamos conocimiento de un arpa griega antigua parcialmente conservada, hallada en la necrópolis del Pireo en Atenas, y de unas clavijas de afinación de un arpa, descubiertas en una necrópolis de Tarento, en el sur de Italia", detalla Mimohod. "El arpa hallada en la necrópolis del Pireo data de finales del siglo V a.C. y las clavijas de afinación de Tarento fueron descubiertas en una tumba del siglo III o II a.C.", añade. El arpa de la península de Tamán ha sido excavada junto a un asentamiento donde hubo una polis griega a partir del siglo VI a.C.

lunes, 6 de agosto de 2018

ABC:Una nueva Pompeya fascina al mundo


Pompeya vuelve a fascinar al mundo con sus nuevos descubrimientos. Por primera vez, después de más de medio siglo, se vuelve a excavar en la antigua ciudad romana, que nos ofrece nuevas bellezas y sorpresas, itinerarios inéditos, domus y ambientes que dejan boquiabiertos a los arqueólogos e investigadores. Este año se conmemora el 270 aniversario de las primeras excavaciones, iniciadas por deseo deCarlos III de Borbón, que son uno de los mejores testimonios de la vida romana.

Ahora, en el Parque Arqueológico de Pompeya, según explica su director, Massimo Osanna, en una entrevista con ABC, se vive una auténtica «revolución», gracias al Gran Proyecto Pompeya, financiado con 105 millones de euros por la Unión Europea. Se está excavando el sector llamado Región V y se descubren nuevos frescos, esculturas, ánforas, preciosos objetos, monedas, inscripciones y víctimas de la erupción del Vesubio que sepultó la ciudad en el 79 d.C..


Descubrimientos

Recorremos las excavaciones, que se desarrollan en un área de poco más de mil metros cuadrados, acompañados por el arqueólogo Francesco Muscolini, quien nos detalla algunos de los descubrimientos más llamativos: el lugar donde se encontró el «último fugitivo de Pompeya», la Casa de los Delfines, objetos de la vida cotidiana como ánforas o inscripciones electorales, en una de las cuales se lee: «Por favor, elegir a Elvio Sabino como edil, digno del Estado, uno bueno».

Todo lo que se encuentra se conserva en un almacén, al lado de las excavaciones, para clasificar y analizar cada objeto en el laboratorio. Sobrecoge y emociona recorrer las salas de la Casa de Júpiter con adornos de estucos coloreados muy antiguos «seguramente de 150-200 años antes de la erupción», afirma el arqueólogo Muscolini. La domus, propiedad de un hombre particularmente rico, el senador M. Nonio Balbo, recibe el nombre de Júpiter porque el dios principal de la mitología romana está representado en un fresco en una pared del jardín. Está ya muy descolorido porque se encontró en las excavaciones parciales que aquí se hicieron en el siglo XIX. «Fueron unas excavaciones un tanto salvajes, porque se excavaba una especie de pozo en el terreno y luego una serie de túneles, con lo que se destruían muros y pinturas. Su única finalidad era llevarse todo lo que veían de valor», nos dice el arqueólogo. Muy atrás quedan esas barbaridades. Pero se está también a años luz del trabajo que hasta hace poco se hacía en Pompeya. «Hoy todo se hace -explica Massimo Osanna- con un equipo muy articulado que prevé todas las profesiones en la restauración de una casa: un director de trabajos, arquitecto, directores operativos (arqueólogo, ingeniero, restaurador) y todas las figuras que son necesarias para dar una documentación global: antropólogos, paleobotánicos y arqueozólogos».

Sorpresas


Más allá de las nuevas sorpresas que van a deparar estas excavaciones, Pompeya fascina siempre desde el inicio de las excavaciones del 1748, porque desde entonces se abrió una «segunda vida» para la antigua ciudad romana. Por eso, cuando el primero de agosto («el día más caluroso del año», nos dice el director Osanna, a unos 40º) recorremos algunas vías de Pompeya, están llenas de turistas que alimentan la imaginación y los sentimientos. Así, en su caminar por la calle principal de la ciudad, la Vía de la abundancia, un paseo único en el mundo, es fácil respirar el ambiente de hace dos mil años, imaginarse cómo eran las casas privadas, sus restaurantes, bares, panaderías, fruterías…

Paraíso perdido

La nostalgia por un paraíso perdido fascina y está en el imaginario colectivo, hasta el punto de que se le asocian catástrofes aunque nada tengan que ver con ella. Así acaba de ocurrir ahora con el desastroso incendio de Grecia, el pasado 23 de julio en Atica, cuyo fuego destructor ha permitido a muchos medios hablar de una nueva Pompeya. «La dinámica del incendio y de la muerte son completamente distintas en Pompeya –explica Massimo Osanna–. Aquí la muerte se produjo en manera diversificada. Se inició la explosión del volcán, en la mañana del 24 de agosto, y se produjo una lluvia de lapilli (pequeños fragmentos de piedra), que comenzó a llenar progresivamente las calles (alcanzó un nivel de 5 metros en algunas zonas). En ciertos casos, hundió los techos de las casas, por lo cual algunos murieron por el derrumbe de los primeros edificios. Quien sobrevivió a esta primera fase, que duró 18 horas, murió luego por la llegada de la corriente piroclástica (fragmentos más grandes que lapilli y cenizas), que no es la lava ni el fuego. A Pompeya llegó una nube de cenizas y materiales arrastrados por la fuerza de esta nube de altísima temperatura: ramas de árboles, bloques, etc. Quien fue envuelto por esta nube murió por shock térmico, por la alta temperatura, pero no carbonizado; su muerte fue por calor o por asfixia».


Muchas novedades

Precisamente, en la Región V se ha encontrado el esqueleto de un hombre cuando trataba de huir. Apareció con un bloque de piedra sobre la cabeza. Un descubrimiento que aportará grandes novedades, según el director Osanna: «Hemos hecho todos los análisis posibles (osteológico, radiológico, ADN, etc), que nos permitirán averiguar de dónde provenía, su edad, la dieta que hacía, sus enfermedades, su estatus, cómo murió, cómo fueron los últimos momentos de su vida. Será una documentación increíble. Este pompeyano huía con una pequeña bolsa sobre el pecho con veinte denarios (la moneda romana) de plata, y algunos de bronce, lo que significa un salario medio para medio mes de una familia normal (tres personas). Llevaba la llave de casa, con la esperanza de volver».


Revolución

El Gran Proyecto Pompeya supone una gran revolución interna porque se ha cambiado radicalmente la concepción sobre las excavaciones y la restauración. «Antes se restauraba una casa en un año, otro edificio al año siguiente –explica Massimo Osanna–. Se hacían trabajos no sistemáticos. Ahora consideramos que Pompeya es una ciudad y como tal debe ser tratada, situando en primer lugar su seguridad. Antes, gran parte de Pompeya estaba cerrada al público, porque no era segura. Hemos dado seguridad a cada muro, a todas las casas. Esto ha permitido abrir áreas siempre cerradas. Había zonas enteras, con sus calles y casas cerradas, desde el terremoto de 1980. Además, en cuatro años hemos restaurado una treintena de casas o edificios, incluso con sus elementos decorativos, como frescos, mosaicos…»

Forma parte de esa revolución en Pompeya el que «hoy no se excava por excavar, sino que se hace con tutela, primando la seguridad, y con objetivos muy precisos», asegura Massimo Osanna. Lo hemos visto en la Región V, donde se puede comprobar que Pompeya entra en el mundo contemporáneo: «Esto es una revolución. Usamos todas las tecnologías actuales para documentar en 3D y archivar absolutamente todos los datos de las excavaciones. No se pierde ni uno –afirma el director Osanna–. En el futuro, el esfuerzo fundamental estará en la conservación. ¿Cómo conservar estos colores maravillosos de los frescos? Hay colores maravillosos que, apenas toman contacto con el aire, se empiezan a descolorar, aunque intervenimos de inmediato con los restauradores». Así lo comprobamos en la Región V, viendo trabajar a la restauradora Giovanna Traettino: «Nuestro tarea es poner en seguridad la obra, haciendo una labor de conservación que sea reversible, es decir, que sea posible mañana cambiarla si hay materiales o técnicas más avanzadas».
Pequeños museos

El fruto de esta revolución en Pompeya es que hoy, al visitar algunas de sus casas, uno tiene la sensación de estar en un pequeño museo. Así ocurre, por ejemplo, en la Fullonica di Stephanus (domus con lavandería), que hoy ha recobrado la vida. «En algunas casas y edificios hemos rehecho las habitaciones y llevado allí sus propios objetos, que en los años 70 se habían dejado en depósitos para mantenerlos en seguridad. Algunos objetos y muebles son originales, otros los hemos hecho expresamente. Esto es bellísimo, porque se pueden ver los objetos de la vida cotidiana en su lugar y no en un museo en vitrinas fuera de contexto», afirma el profesor Osanna. El terreno de Pompeya abarca 66 hectáreas. En total se han excavado 44 hectáreas. Queda un tercio a disposición de las nuevas generaciones, que podrán descubrir y gozar de nuevas maravillas.

España

En ese futuro seguirá jugando un papel España, como ya lo hizo también en el pasado». «Aquí encontramos cotidianamente ánforas con el garo (una salsa de pescado utilizada como condimento) que venían de Hispania. También encontramos cerámica ibérica del siglo III a.C. Hoy Pompeya está abierta a las colaboraciones internacionales y vienen profesionales de las mejores academias. Muy estrecha es la relación con España, en particular con Madrid y con arqueólogos de las universidades de Valencia y Cádiz. Espléndida es la colaboración de investigación con el profesor José María Luzón, que encontró toda la documentación sobre Pompeya del siglo XVIII que estaba en Madrid en español, porque las primeras excavaciones se iniciaron bajo Carlos III de Borbón, en 1748. No se puede concebir una investigación de Pompeya sin España, porque desde el inicio de esta extraordinaria aventura arqueológica ha estado España», afirma Massimo Osanna.

viernes, 3 de agosto de 2018

El País:Una investigación afirma haber descubierto el secreto de las piedras de Stonehenge


A pesar de más de un siglo de intenso estudio, todavía sabemos muy poco sobre las personas enterradas en Stonehenge o cómo llegaron a estar allí. Ahora, una nueva colaboración de investigación de la Universidad de Oxford, publicada en «Scientific Reports», sugiere que varias personas que fueron enterradas en el sitio de Wessex se mudaron, y posiblemente transportaron las piedras azules usadas en las primeras etapas de la construcción del monumento, provenientes de las Montañas de Preseli del oeste de Gales.

Realizado en colaboración con colegas de la UCL, Université Libre de Bruxelles y Vrije Universiteit Brussel, y el Museo Nacional de Historia Natural de París, la investigación combinó la datación por radiocarbono con los nuevos desarrollos en análisis arqueológicos, iniciados por el autor principal Christophe Snoeck durante su investigación doctoral en la Escuela de Arqueología de Oxford.

Si bien se han especulado mucho sobre cómo y por qué se construyó Stonehenge, la cuestión de «quién» la construyó recibió mucha menos atención. Parte de la razón de este descuido es que muchos de los restos humanos fueron incinerados, por lo que fue difícil extraer mucha información útil de ellos. Snoeck demostró que el hueso cremado conserva fielmente su composición de isótopos de estroncio, abriendo el camino para utilizar esta técnica para investigar dónde vivieron estas personas durante la última década de sus vidas.

Con el permiso de Historic England y English Heritage, el equipo analizó los huesos del cráneo de 25 personas para comprender mejor las vidas de los que fueron enterrados en el emblemático monumento. Estos restos fueron excavados originalmente en una red de 56 pozos en la década de 1920, colocados alrededor de la circunferencia interior y la zanja de Stonehenge, conocidos como «Aubrey Holes».
Las piedras azules

El análisis de pequeños fragmentos de hueso humano cremado de una fase temprana de la historia del sitio alrededor del 3000 a. C, cuando se usaba principalmente como cementerio, mostró que al menos 10 de las 25 personas no vivían cerca de Stonehenge antes de su muerte. En cambio, encontraron que las proporciones de isótopos de estroncio más altas en los restos eran consistentes con residentes en el oeste de Gran Bretaña, una región que incluye el oeste de Gales, la fuente conocida de las piedras azules de Stonehenge.

Aunque las proporciones de isótopos de estroncio por sí solas no pueden distinguir entre lugares con valores similares, esta conexión sugiere que Gales occidental es el origen más probable de al menos algunas de estas personas.

Si bien la conexión galesa era conocida por las piedras, el estudio muestra que las personas también se movían entre el oeste de Gales y Wessex en el Neolítico tardío, y que algunos de sus restos fueron enterrados en Stonehenge. Los resultados enfatizan la importancia de las conexiones interregionales que involucran el movimiento de materiales y personas en la construcción y el uso de Stonehenge, brindando una visión poco común de la gran escala de contactos e intercambios en el Neolítico, desde hace 5000 años.

El autor principal Christophe Snoeck dijo: «El reciente descubrimiento de que cierta información biológica sobrevive a las altas temperaturas alcanzadas durante la cremación (hasta 1000 grados Celsius) nos ofreció la emocionante posibilidad de finalmente estudiar el origen de los enterrados en Stonehenge».

jueves, 2 de agosto de 2018

'Arqueología de Lusitania' busca desentrañar la ciudad romana de Ammaia

El próximo lunes, 9 de julio, da comienzo el proyecto 'Arqueología de Lusitania: Proyecto Internacional de Investigación y Difusión de la ciudad romana de Amaia (Portugal)', que tiene por objeto fomentar la creación de un itinerario cultural y turístico entre Portugal y España. El proyecto se integra en una línea de investigación sobre ciudades romanas de Lusitania, liderada por la Fundación de Estudios Romanos y el Departamento de Investigación del Museo Nacional de Arte Romano.

La ciudad romana de Ammaia, situada a unos 100 kilómetros de Mérida, constituye uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Portugal romano, que encierra, además, un enorme potencial arqueológico todavía por descubrir a causa del enorme desconocimiento de la ciudad tanto a nivel arqueológico como a nivel cronológico. Esto se debe a que, pese a tratarse de un monumento nacional clasificado, se mantuvo en manos privadas hasta los años 90, cuando la recién constituida Fundación Ammaia adquirió el terreno e inició el proyecto de investigación y difusión del yacimiento.

Su cercanía respecto a Mérida hace que se prevean muchas similitudes con la capital de Lusitania, especialmente en cuanto a sus modelos arquitéctónicos. Por ello, su investigación permitirá, como apuntó la directora del Museo, Trinidad Nogales, "desvelar ciertas claves de cómo los modelos lusitanos se transplantan". Asimismo, a pesar de que no se conoce con exactitud la fecha de su fundación ni de su abandono, se cree que, al igual que Augusta Emerita, fue creada por orden del emperador Augusto.

Sin embargo, el profesor Carlos Fabiao señala una importante diferencia, ya que Ammaia no ha vuelto a ser poblada, lo que otorga al equipo de investigación una mayor libertad a la hora de llevar a cabo su labor. "Podemos elegir libremente dónde vamos a trabajar, sin las limitaciones que tiene Mérida, condicionada por los edificios modernos", apunta Fabiao.

Además de las labores de investigación, el proyecto incluye otras actividades como la realización de visitas al yacimiento durante los trabajos arqueológicos, exposiciones temporales sobre los resultados en el Museo Nacional de Arte Romano y la publicación de trabajos en su página web y redes sociales.

Actualmente, el proyecto se centra en la excavación arqueológica del foro de la ciudad de Ammaia, aunque se estima que la ciudad comprenda unas veinticinco hectáreas. Se encuentra abierto al público y las labores de investigación se extenderán durante todo el mes de julio.

miércoles, 1 de agosto de 2018

ABC:Continúa el misterio de la tumba de la esposa de Tutankamón


El Valle de los Reyes es un cementerio del antiguo Egipto donde se encuentran las tumbas de la mayoría de los faraones de las dinastías XVIII, XIX y XX (Imperio Nuevo). Antes de construir la cripta cavaban agujeros donde depositaban ofrendas. En la zona oeste del Valle, un equipo de arqueólogos ha descubierto recientemente una colección de estos «depósitos», sin rastro de la tumba.

En el año 2010, se encontraron cuatro de estos almacenes cerca de la tumba del rey Ay (el último marido de Anjesenamón, la viuda del rey Tutankamón). En su interior permanecían un jarrón pintado de azul, cuchillos con asas de madera y la cabeza de un bovino. Las excavaciones en la zona se renaudaron en enero de 2018 tras un escáner en el Valle de los Reyes en el que se observaba un extraño vacío que podría indicar la entrada a la tumba.

La cercanía de los depósitos a la tumba del rey Ay, ha planteado la posibilidad, según da cuenta «Live Science», de que se trate del mausoleo a la reina Anjesenamón, esposa del rey Tutankámon.

El equipo de arqueólogos, dirigidos por Zahi Hawass —ex ministro de antigüedades—, cavó en el lugar donde el radar indicaba que podría estar ubicada la entrada a la tumba, pero no encontraron nada. Hawass comentó durante una conferencia en el Royal Ontario Museum de Toronto en 2013 que estaba convencido de que aún quedan más sepulcros reales por descubrir: «La tumba de Tutmosis II y de Ramsés VIII aún no se han encontrado».

A pesar de este pequeño fracaso, el equipo de Hawass continúa excavando. «Mi experiencia con el radar me ha enseñado que el aparato no ha hecho nunca un descubrimiento en Egipto», ha señalado el líder del proyecto. El uso del radar demostró en 2016 ser problemático en ese terreno. Un escaneo mostró una cámara oculta en la tumba de Tutankamón, que pruebas posteriores desmintieron.

La gran mayoría de descubrimientos en el Valle de los Reyes se realizaron mucho antes de que inventara este artefacto. Howard Carter fue el responsable de localizar la tumba de Tutankamón en 1922, tras largos años de intensas excavaciones. En 2014 un equipo suizo-egipcio encontró una cámara llena de restos momificados de príncipes y princesas —la tumba KV 40—, que fue localizada por primera vez en 1899. Y recientemente se han encontrado evidencias de un antig