sábado, 30 de junio de 2018
ABC:Descubren un podio romano junto al arco de Augusto
El Instituto de Arqueología Ibera de la Universidad de Jaén ha descubierto junto al Arco de Augusto un podio de grandes dimensiones, de más de 2.000 años de antigüedad, que oficiaba de basamento de una gran escultora o de un edificio de culto. Para Juan Pedro Bellón, director del proyecto de la excavación, que se lleva a cabo en el municipio de Mengíbar, resulta lógico que junto al monumento que delimitaba la entrada a la Bética se alzara un monumento de estas características.
“Ambas construcciones forman parte de un mismo proyecto arquitectónico”, asegura Bellón, quien aclara al respecto que mientras el arco oficia de frontera entre la Tarraconense y la Bética en el marco de la vía Augusta, el pedestal, de ocho metros de largo por cinco de ancho, revela que sobre él alzó un monumento, también relacionado, al parecer, con el primer emperador romano.
El hallazgo ofrecerá previsiblemente información sobre el proyecto del arco, ya que éste fue desmontado casi en su totalidad. El director de la excavación, tras resaltar que faltan elementos ornamentales e inscripciones, ha mostrado su confianza en encontrar restos que aclaren al menos la función del monumento que se alzaba junto al mismo. Siempre, puntualiza, que su departamento no tenga que abandonar la excavación por falta de medios económicos.
Los Investigadores del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Íbera de la Universidad de Jaén han hallado el podio tan sólo un mes después de descubrir la puerta de entrada a la nueva provincia romana de la Bética sobre la principal vía de comunicación de la Hispania romana, la vía Augusta. En mayo, la Universidad expuso que la localización del arco disipará incógnitas sobre el pasado romano de Andalucía y ayudará, como punto de referencia, a resolver aspectos de la geografía antigua.
En concreto, el arco, según Bellón, “monumentaliza una frontera, un camino, establece un punto cero y resalta la importancia que el alto Guadalquivir tenía para Roma en ese momento, al igual que otras zonas como Iliturgi y Cástulo”. En este sentido, aclaró, la constitución de esta nueva provincia Bética estaría asociada a la idea de dotarla de unos límites propios y también una concepción propia del espacio provincial. Por este motivo, la principal vía de articulación de toda Hispania, la Vía Augusta, fue el lugar idóneo para emplazar el monumento.
El arco, situado en el inicio de la provincia Bética, tal y como revelan los miliarios era el punto de arranque para contar la distancia de la vía Augusta en todo el territorio bético. Se trata, según la Universidad, del único caput viae, es decir, final de camino, que es citado en la documentación epigráfica viaria, relacionado estrechamente con la propaganda que Augusto quiso hacer, no sólo en este punto concreto, sino en el conjunto de la provincia.
viernes, 29 de junio de 2018
National Geographic:Hallazgo en el fuerte romano de Vindolanda, en Inglaterra: una mano de bronce de un realismo inquietante
Una mano pequeña de bronce, del tamaño de la de un niño, ha sido descubierta a 1,5 metros de profundidad aproximadamente en el fuerte romano de Vindolanda, en el norte de Inglaterra y junto a la Muralla de Adriano, según ha anunciado The Vindolanda Trust. La mano, de un realismo inquietante, ha sido atribuida a Júpiter Doliqueno, un dios romano con rasgos orientales y occidentales, cuyo culto mistérico fue muy popular en el Imperio romano desde comienos del siglo II hasta mediados del siglo III d.C. Júpiter Doliqueno aparece habitualmente representado sosteniendo un rayo con una mano y con el otro brazo levantado como símbolo de su poder destructivo, mientras que la mano votiva abierta simboliza la protección y el bienestar que también proporcionaba el dios romano.
La mano de bronce, de 10 centímetros, ha sido excavada junto a un templo dedicado a Júpiter Doliqueno, en un foso de relleno del periodo severo de Vindolanda, entre el 208 y el 212 d.C. aproximadamente, una época caracterizada por el conflicto interno, la guerra civil, el genocidio y la rebelión contra el dominio romano. La mano fue desechada en el foso y, según ha revelado la inspección de la pieza, originalmente estaba anexada a otra pieza a través de la palma, pero se ha perdido; y la parte inferior se podía encajar, probablemente en un poste. El culto a Júpiter Doliqueno está rodeado de misterio, pues se han conservado pocas evidencias sobre sus mitos, liturgias o rituales. La información conocida se limita a las inscripciones, esculturas u otras formas de arte decorativo procedentes de diferentes partes del Imperio romano.
jueves, 28 de junio de 2018
ABC:Hallados cuatro vasos canopos egipcios en una antigua tumba tebana
Cuatro vasos canopos, los recipintes en los que los egipcios guardaban los órganos de los difuntos que les eran extraidos durante el proceso de momificación, han sido hallados en un tumba ubicada en la necrópolis al sur de Asasif, en la orilla oeste de Lúxor (conocida como Tebas en la antigüedad), según ha informado el Ministerio de Antigüedades de Egipto.
El descubrimiento se realizó en un espacio tallado en la roca -de 60 centímetros de largo y ancho y 50 de profundidad- en el interior de en un compartimento funerario tallado en el muro sur de la sala hipóstila de la tumba kushita de Karabasken, el que fuera alcalde la antigüedad de la ciudad de Tebas. Karabasken vivió durante la XXV dinastía, es decir, en torno al 700 a.C.
Las tapas que cubren los vasos están algo desgastadas y tienen la forma de cabeza humana, de halcón, de babuino y de chacal. La elección de este tipo de testas no era al azar, sino que eran las empleadas tradicionalmente por los egipcios. La humana -llamada Apset- contenía el hígado del difunto. En la de babuino (Hapy) se guardaban los pulmones. La de halcón (Kebeshenuef) hacía lo propio con los intestinos. Mientras que la de chacal (Duamutef) contenía el estómago.
En el interior de los vasos se ha encontrado restos de resina, pero ningún resto humano. Debido probablemente a una inundación. Uno de ellos ha tenido que ser reconstruido.
miércoles, 27 de junio de 2018
ABC:Encuentran la momia de una «Bella durmiente» de hace 2.000 años enterrada con su espejo
En el sur de Siberia han sido encontrados momificados los restos de una mujer, vestida de seda y enterrada junto a un espejo, según «The Siberian Times». A pesar de que la tumba había estado sumergida bajo el agua, el lugar se ha conservado intacto hasta nuestros días.
Apodada la «Bella durmiente», probablemente fue enterrada alrededor del siglo I D.C. de una manera inhabitual: ataúd de piedra, totalmente sellado debajo de una cubierta de piedra provocando una momificación natural del cuerpo de la mujer. «Los tejidos blandos, la piel, la ropa e incluso los objetos funerarios se encontraron intactos», dijo un arqueólogo a este medio ruso. Estos incluyen un cinturón de cuentas con una hebilla, un jarrón de estilo Hun y una caja redonda de madera cubierta con corteza de abedul en la que había un espejo chino en un estuche de fieltro.
Los arqueólogos, del Instituto de Historia de la Cultura Material de San Petersburgo, encontraron a la momia en la orilla del río Yenisei, aguas arriba de la represa gigante Sayano-Shushenskaya en la sur-central República de Khakassia. Una caída en el nivel del agua en mayo expuso la tumba rectangular de la Bella Durmiente, que previamente había estado bajo el agua, como ya habíamos comentado.
«La parte inferior del cuerpo estaba especialmente bien conservada», explicó Marina Kilunovskaya, arqueóloga del Instituto de Historia de la Cultura Material. «Esta no es una momia clásica, en este caso, el entierro estaba bien cerrado con una tapa de piedra, lo que permite un proceso de momificación natural».
Una análisis de los bienes funerarios reveló que la persona momificada probablemente era una mujer noble durante su vida. Debido a las características mencionadas antes, ya que los objetos funerarios eran ornamentados, el contenedor de maquillaje redondo estaba cubierto con corteza de abedul y el espejo chino dentro de él estaba ubicado en un estuche de fieltro, dijeron los arqueólogos.
En el futuro, los arqueólogos están trabajando para preservar los restos de la Bella Durmiente y estudiar los artefactos dentro de su tumba, dijeron los investigadores.
martes, 26 de junio de 2018
Descubren muros de la época romana en Almuñécar
La riqueza arqueológica que dejaron las distintas civilizaciones que pasaron por Almuñécar en sus 3000 años de historia hacen del municipio sexitano un referente destacado en Andalucía. Una parte importante de esa riqueza monumental la dejaron civilizaciones como la romana, con un gran acueducto, columbarios y murallas, amén del patrimonio que aflora cada vez que se realizar una excavación en zonas como el casco antiguo.
Esto es lo que ha ocurrido en los últimos meses con motivo de las obras de rehabilitación integral de calles como la de San Joaquín, donde se renueva el saneamiento y de abastecimiento de agua, además de dotarla de una red de pluviales que carecía.
Y es que el seguimiento arqueológico de las citada obras que lleva a cabo la arqueóloga municipal Elena Navas, dependiente del Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almuñécar, “está dando unos resultados muy interesantes, pues estamos documentando restos del ese pasado romano de la ciudad y del riquísimo patrimonio arqueológico que hay en el subsuelo del casco antiguo, y que es importante que los vecinos de Almuñécar conozcan y valoren”, dijo la arqueóloga municipal.
“Si hace unas semanas dábamos cuenta del hallazgo de piletas romanas en la calle San Joaquín, ahora, en la misma calle pero a la altura de su confluencia con la plaza Eras del Castillo, hemos encontrado dos muros de época romana”, dijo Elena Navas.
La responsable municipal de arqueología explicó que sobre uno de los muros hallados, monta la muralla medieval musulmana, perteneciente a la antigua Alcazaba de “al-munakkar”, -nombre dado por los romanos a la ciudad- correspondiéndose con el paño de muralla que se conserva en la citada plaza de las Eras del Castillo, a la que sirve de cimentación. Sobre el otro muro romano, monta la actual casa que también se adosa a la muralla medieval musulmana.
“Por motivos de seguridad, sólo se ha podido excavar un metro de profundidad, pero los muros continúan enlucidos, lo que significa que más abajo, quizá se conserven restos del pavimento original. Los numerosos restos cerámicos encontrados, éstos se corresponden con fragmentos de “terra sigillata”, que constituía la vajilla de lujo de aquella época, así como trozos de lucernas, o pequeñas lámparas de aceite. Ambos muros están cortados por la zanja de canalización de las tuberías de los años 70 del pasado siglo”. También se ha podido documentar una potente estructura de hormigón antiguo, situada bajo un muro de piedra, que sobresale del alineamiento de las fachadas, a media altura de la calle San Joaquín”, indicó la arqueóloga sexitana
lunes, 25 de junio de 2018
National Geographic:Destapado un sarcófago romano intacto con un rico ajuar funerario
Un equipo de arqueólogos serbios ha descubierto un sarcófago romano intacto en el sitio arqueológico de Viminacium, cerca de Kostolac y al este de Belgrado, en Serbia, donde a partir del siglo I d.C. se establecieron un campamento militar y una de las ciudades romanas más importantes de su tiempo, la capital de la Mesia Superior. El sarcófago contenía dos esqueletos, el de un hombre alto de edad mediana y el de una mujer delgada y más joven. "Podemos concluir por el ajuar funerario que estas dos personas seguramente pertenecieron a la clase social alta", ha explicado Ilija Mikic, del Instituto de Arqueología de Serbia, a Reuters.
La mujer fue enterrada junto a un ajuar funerario excepcional: delicadas botellas de vidrio que contenían perfumes, pendientes de oro, un collar, un espejo de plata y varias horquillas para el pelo. Junto al hombre se han conservado una hebilla de cinturón de plata y los restos de sus zapatos. La antigua Viminacium tuvo foro, palacio, templos, anfiteatro, hipódromo, baños y talleres, acueductos y fortificaciones. Y, de momento, sólo se ha explorado un 4% del sitio arqueológico, según Miomir Korac, el director del sitio. "Viminacium, con sus 450 hectáreas, es una zona abierta para la exploración. Estoy seguro de que aportará una inconmensurable cantidad de información", concluye Korac.
domingo, 24 de junio de 2018
La Vanguardia:“Solo ha habido una faraona en la historia… y no era egipcia”
Los faraones del antiguo Egipto no hubiesen tenido motivo para envidiar los largos nombres y títulos que han heredado los monarcas de nuestros tiempos. Ellos tenían cinco nombres reales… y ninguno de ellos solía ser de mujer. “Que no gobernase un hombre era una irregularidad”, ha explicado Carles Buenacasa, profesor de Historia y Arqueología de la UB, en la segunda conferencia del ciclo dedicado al Egipto de los Faraones en el CaixaForum de Barcelona con la colaboración de la revista Historia y Vida , que celebra su 50 aniversario.
Bajo el título de Hijo de Ra: los aspectos divinos del poder de los faraones, el egiptólogo ha roto uno de los falsos mitos de esta cultura milenaria. “Nunca hubieron faraonas en el antiguo Egipto, se trataban de esposas reales”, ha explicado antes de añadir que “solo ha habido una faraona en la historia… y no era egipcia, sino española y se llamaba Lola Flores”.
Con este toque de humor, Buenacasa ha querido dejar patente que la mujer difícilmente accedió en lo más alto del poder durante el Egipto faraónico, aunque sí hubo algunas excepciones. La más significativa fue el caso Hatshepsut durante la dinastía XVIII, la mujer que “ocupó el trono durante más tiempo”. Nieta, hija y esposa de faraón, no tuvo un hijo varón y aprovechó que su hijastro (el futuro Tutmosis III, el llamado Napoleón egipcio) era demasiado pequeño para liderar el país. Pero nunca fue una faraona, sino “una mujer faraón”. Y cuando murió, cayó sobre ella la damnatio memoriae.
En un principio siempre se creyó que su hijastro se vengó así de ella, borrando su nombre de las inscripciones, pero esta teoría cada vez es más discutida. Quizás las generaciones posteriores no le perdonaron ‘la osadía’ de que se proclamase faraón e incluso su nombre fue suprimido de las listas reales. En su magnífico templo mortuorio de Deir el-Bahari no solo se puede ver cómo tuvo que masculinizar su aspecto (lucía incluso la barba faraónica) sino también cómo justificó su acceso al trono con la complicidad de los sacerdotes del culto a Amón (el más importante de la época), que accedieron a ‘vender la historia’ de que era hija del propio dios.
Y es que los faraones, en realidad, eran hijos divinos, concretamente de Ra. De hecho, la quinta titulatura real era precisamente esta para que “nadie pusiera en discusión su estrecha relación divina”. Su primer nombre también hacía referencia a un dios, en este caso a Horus, “el padre divino de la monarquía cuyos descendientes son los faraones”. El segundo, el título Nebty, el de las dos señoras, se refiere a las diosas Nejbet (la buitre del Alto Egipto) y Uadyet (la cobra del Bajo Egipto), “protectoras del monarca y que representan la unión de los dos tierras”. El tercer título es el más “enigmático”, ya que existen diferentes teorías sobre su significado. Se trata del nombre de Horus de oro y haría referencia a “la divinidad del faraón, a la que llegaba cuando moría” . Y el cuarto es el Nesut-Bity, conocido como el del junco y la abeja, símbolos del alto y el bajo Egipto. “Era un título dual que simbolizaba también la unión de las dos tierras”, aclara Buenacasa.
Todos los nombres de estas titulaciones iban siempre inscritos dentro de un cartucho, un privilegio del que solo gozaban los faraones. Su simbología también es amplia, aunque Buenacasa destaca sobre todo su funcionalidad protectora. “Era como una bolsa atada que evitaba el maleficio y aseguraba la eternidad”, comenta.
Para un antiguo egipcio lo peor que le podía suceder era que “su nombre se perdiese”, de ahí viene el gran castigo que sufrió Hatshepsut y otros faraones como Akenatón o el conocido Tutankamón. “Significaba perder la esencia, caer en el olvido y la incapacidad de ir al más allá”. Por tanto, no se alcanzaba la tan deseada inmortalidad, ni que el rey hubiera cumplido con creces sus funciones.
El faraón tenía cuatro grandes encomiendas. En primer lugar, debía mantener la ‘maat’, es decir, “el orden del universo, el equilibrio y la justicia de los dioses”. En segundo lugar, debía garantizar la unidad de los dos egiptos. En tercer lugar, debía asegurar una buena inundación de la crecida del Nilo para que las tierras fuesen fértiles y llevasen a una buena cosecha. Para ello, “cada año viajaba hasta Asuán para rezar y hacer ofrendas”, detalla Buenacasa. Finalmente, debía potenciar el culto a los dioses mediante la constante construcción de templos, “un monopolio real que también debía alimentar con donaciones”.
¿Y qué ocurría si el faraón fallaba o, por ejemplo (y lo que vendría a ser lo mismo), las crecidas del Nilo fuesen insuficientes y hubiese carestía? “Los nilómetros permitían prever cómo sería la inundación y así gestionar épocas de malas cosechas”, detalla Buenacasa antes de añadir que no se conoce ningún caso de un faraón destronado por este u otro motivo. En cambio, sí constan casos de asesinatos, como el que sufrió Ramsés III en la llamada conjura del Harén, aunque el papiro que explica la historia no detalla que acabase muerto, lo que sí constata el corte de tráquea de su momia. “Los egipcios no daban detalles del fin traumático de sus faraones”, aclara el egiptólogo. Pero de haberlos haylos, ni que sea a posteriori como le ocurrió a Hatshepsut.
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